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La esclerosis lateral amiotrófica, o ELA, es una enfermedad que afecta a las células nerviosas que controlan los músculos. Puede provocar debilidad y, eventualmente, parálisis. Aunque no siempre sabemos exactamente por qué ocurre, gran parte de las investigaciones señalan que los genes desempeñan un papel fundamental.

Entonces, ¿es genética la ELA? La respuesta es complicada, pero comprender el aspecto genético nos está ayudando a aprender más sobre la enfermedad y cómo combatirla.

El panorama en expansión de la genética de la ELA


¿La ELA es causada por algo más que unos pocos genes?

Durante mucho tiempo, la imagen genética de la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ALS) parecía relativamente sencilla. Sin embargo, investigaciones recientes han demostrado que es mucho más compleja.

Aunque un pequeño porcentaje de los casos de ELA, en torno al 5-10%, están directamente causados por cambios heredados en un solo gen, la historia completa implica a un conjunto más amplio de factores genéticos. Estas influencias genéticas pueden abarcar desde causas directas hasta sutiles factores de riesgo que aumentan la probabilidad de que una persona desarrolle la enfermedad.

Comprender estos componentes genéticos es cada vez más importante, especialmente a medida que se desarrollan nuevos tratamientos dirigidos a vías genéticas específicas.


¿Cómo diferencian los médicos entre genes causales y factores de riesgo?

Es importante distinguir entre los genes que causan directamente la ELA y aquellos que solo aumentan el riesgo.

Genes como SOD1, TARDBP y FUS han sido identificados como directamente causantes en algunos casos familiares. En estos casos, una mutación en uno de estos genes puede conducir al desarrollo de la ELA.

Por otro lado, genes como NEK1 se han vinculado a una mayor susceptibilidad a la ELA. Esto significa que, aunque una mutación en NEK1 no garantiza que alguien vaya a padecer ELA, sí puede predisponerle a desarrollarla, a menudo en combinación con otros factores genéticos o ambientales.

Esta distinción es clave para el asesoramiento genético y para comprender las diferentes formas en que la genética puede desempeñar un papel en esta enfermedad.


¿Qué otros genes significativos de la ELA existen más allá de los cuatro principales?

Aunque se habla con frecuencia de los genes C9orf72, SOD1, TARDBP y FUS en relación con la ELA, estos solo representan una parte del panorama genético.

Las investigaciones han identificado numerosos otros genes en los que las mutaciones pueden contribuir a la enfermedad, lo que pone de relieve la complejidad de la etiología de la ELA.


¿Cómo afecta el gen NEK1 a la reparación del ADN y al riesgo de ELA?

El gen NEK1 (quinasa relacionada con NIMA 1) ha surgido como otro actor significativo en la genética de la ELA. Las mutaciones en NEK1 se han relacionado con formas tanto familiares como esporádicas de ELA.

Este gen interviene en diversos procesos celulares, como la reparación del ADN y la regulación de la función del centrosoma. Cuando el gen NEK1 muta, estas funciones críticas pueden verse alteradas, lo que podría provocar la disfunción de las motoneuronas y su degeneración.


¿Por qué las mutaciones de KIF5A alteran el transporte axonal en la ELA?

Las mutaciones en el gen KIF5A (miembro 5A de la familia de las kinesinas) también están implicadas en la ELA. El KIF5A codifica una proteína que forma parte de la familia de las proteínas motoras kinesinas, esenciales para transportar moléculas a lo largo de los axones de las células nerviosas. Este proceso, conocido como transporte axonal, es fundamental para mantener la salud y el funcionamiento de las neuronas.

Las alteraciones en el transporte axonal provocadas por las mutaciones de KIF5A pueden provocar la acumulación de desechos celulares y la privación de nutrientes esenciales en el interior de la neurona, lo que en última instancia contribuye a la muerte de las motoneuronas. Los mecanismos precisos por los que estos defectos de transporte conducen a la ELA son un área activa de investigación.


¿Cuál es la relación entre el gen VCP y el procesamiento de las proteínas?

El gen VCP (proteína que contiene valosina) está asociado a un espectro de trastornos neurodegenerativos, incluida la ELA.

La proteína VCP desempeña un papel en diversas funciones celulares, como la degradación de proteínas, la reparación del ADN y la fusión de membranas. Cuando el gen VCP está mutado, estos procesos pueden volverse disfuncionales, dando lugar a la acumulación de proteínas mal plegadas o dañadas dentro de las células.

Esta agregación de proteínas es una característica distintiva de muchas enfermedades neurodegenerativas, y en el contexto de la ELA se cree que contribuye al estrés y a la eventual muerte de las neuronas motoras.


¿Qué otros genes de reciente implicación están relacionados con la ELA?

La exploración en curso de la genética de la ELA sigue revelando más genes asociados a la enfermedad. Por ejemplo, las expansiones repetidas intermedias en el gen ATXN2 se han identificado como un factor de riesgo para la ELA.

Aunque no siempre son una causa directa, estas expansiones pueden modificar el riesgo conferido por otros factores genéticos o exposiciones ambientales.

Otros genes, como SQSTM1, CHCHD10 y SETX, también se han relacionado con la ELA en diversos estudios. El descubrimiento de estos genes adicionales amplía nuestra comprensión de las vías moleculares implicadas en la ELA y abre nuevas vías para la investigación de posibles tratamientos.

La identificación de estos genes suele ser el resultado de técnicas avanzadas de cribado genético, como la secuenciación del exoma completo y del genoma completo, aplicadas a grandes cohortes de pacientes y familias.


¿Cómo descubren los científicos nuevas relaciones genéticas con la ELA?

Los neurocientíficos utilizan una variedad de herramientas y enfoques sofisticados para identificar los genes específicos y las variaciones genéticas que podrían contribuir a la enfermedad. Es un proceso que ha evolucionado significativamente a lo largo de los años, lo que ha permitido obtener una imagen mucho más clara del panorama genético de la ELA.


¿Cómo ayuda el GWAS a identificar variantes de riesgo de la ELA?

Los estudios de asociación de genoma completo, o GWAS (por sus siglas en inglés), son un punto de partida habitual para comprender el riesgo genético. Estos estudios examinan el genoma completo de muchas personas diferentes, comparando a las que padecen ELA con las que no. El objetivo consiste en encontrar pequeñas diferencias genéticas, denominadas variantes, que aparecen con mayor frecuencia en las personas con ELA.

Estas variantes no causan necesariamente la ELA por sí solas, pero pueden aumentar la susceptibilidad de una persona a desarrollar la enfermedad. Piense en ello como en encontrar un eslabón ligeramente más débil en una cadena: no rompe la cadena, pero la hace más propensa a romperse bajo tensión.


¿Cuál es el poder de la secuenciación del exoma completo y del genoma completo?

Aunque el GWAS puede señalar áreas de interés, la secuenciación de exoma completo (WES) y la secuenciación de genoma completo (WGS) ofrecen una visión mucho más detallada. La WES se centra en las partes de nuestro ADN que codifican proteínas (el exoma), mientras que la WGS examina la secuencia completa del ADN.

Estos métodos permiten a los investigadores encontrar mutaciones genéticas raras que podrían ser directamente responsables de causar la ELA, especialmente en familias con un fuerte historial de la enfermedad. Al secuenciar el ADN de muchos individuos y de sus familias, los científicos pueden precisar alteraciones genéticas específicas que están presentes de forma constante en los afectados.


¿Por qué es crucial el estudio de familias numerosas para hallar mutaciones hereditarias?

Durante mucho tiempo, el estudio de familias numerosas y multigeneracionales afectadas por la ELA ha tenido un valor incalculable. Cuando una enfermedad se manifiesta con fuerza en una familia, sugiere un fuerte componente hereditario.

Mediante la recogida de muestras de ADN de miembros de la familia afectados y sanos, los investigadores pueden utilizar el análisis genético para rastrear qué variantes genéticas se transmiten junto con la enfermedad. Este enfoque ha sido fundamental para identificar muchos de los principales genes relacionados con la ELA familiar, proporcionando ejemplos claros de cómo mutaciones específicas pueden dar lugar a la enfermedad.


¿Cómo funciona la herencia genética en los casos de ELA?

Cuando hablamos de la ELA y la genética, la historia no siempre es sencilla. Aunque algunos casos se transmiten claramente en las familias, muchos otros parecen surgir sin antecedentes previos. Aquí es donde cobra verdadera importancia comprender los diferentes patrones de herencia.


¿Cuál es la diferencia entre herencia de ELA dominante y recesiva?

En la herencia dominante, tener una sola copia de un gen alterado es suficiente para poder desencadenar la ELA. Esto significa que si un progenitor tiene una variante genética dominante asociada a la ELA, cada hijo tiene un 50% de probabilidades de heredarla.

Por otro lado, la herencia recesiva es un poco diferente. En este caso, por lo general se necesita heredar un gen alterado de ambos progenitores para desarrollar la enfermedad. Si solo se recibe una copia alterada, normalmente se es portador pero no se presentan síntomas.

Aunque se suele hablar más de la herencia dominante en relación con la ELA familiar, la distinción es fundamental para comprender cómo puede transmitirse el riesgo genético.


¿Qué es la penetrancia incompleta en las pruebas genéticas de ELA?

La penetrancia incompleta significa que, aunque alguien herede una variante genética conocida por causar ELA, es posible que no llegue a desarrollar la enfermedad. Es como tener el plano de un problema, pero que este no siempre se manifieste.

Esta variabilidad es la razón principal por la que no todas las personas con antecedentes familiares de ELA desarrollarán la enfermedad, y por la que los resultados de las pruebas genéticas requieren una interpretación cuidadosa. Muchos factores, que posiblemente incluyen otros genes e influencias ambientales, desempeñan probablemente un papel en el hecho de que una predisposición genética conduzca realmente a la enfermedad.


¿Puede el riesgo poligénico explicar los casos esporádicos de ELA?

En la mayoría de los casos de ELA, a menudo denominados ELA esporádica, no existe una única variante genética que sea claramente responsable. En su lugar, la opinión actual es que estos casos podrían deberse a la combinación de muchas pequeñas variaciones genéticas, cada una de las cuales contribuye en una mínima parte al riesgo global.

Esto es lo que se conoce como riesgo poligénico. La identificación de estos múltiples factores genéticos y de cómo interactúan entre sí y con las exposiciones ambientales constituye uno de los principales focos de la investigación actual sobre la ELA.


¿Cuál es el futuro de los descubrimientos genéticos y las terapias dirigidas para la ELA?

La exploración en curso de las bases genéticas de la ELA avanza rápidamente, prometiendo una comprensión más detallada de esta compleja enfermedad. Los investigadores identifican continuamente nuevos genes y variaciones genéticas que contribuyen al riesgo y al desarrollo de la ELA. Este trabajo influye directamente en la forma en que abordamos el diagnóstico y los posibles tratamientos.

El impulso para descubrir más factores genéticos se alimenta de la esperanza de desarrollar terapias más dirigidas. A medida que aprendemos más sobre las vías genéticas específicas implicadas, la posibilidad de una medicina de precisión para la ELA se hace más tangible. Esto significa que los tratamientos podrían adaptarse al perfil genético específico de una persona, lo que potencialmente podría conducir a mejores resultados.

Además, la integración de datos genéticos a gran escala con información clínica está dando lugar a potentes herramientas para la investigación. Al analizar los genomas de miles de personas con ELA, los investigadores pueden identificar sutiles patrones genéticos que podrían haber pasado desapercibidos anteriormente. Este esfuerzo de colaboración, que implica a científicos, médicos y pacientes, es clave para acelerar los descubrimientos.

De cara al futuro, es probable que la atención siga centrándose en:

  • Ampliar la lista de genes y variantes conocidos asociados a la ELA.

  • Comprender cómo interactúan estos factores genéticos entre sí y con las influencias ambientales.

  • Traducir los descubrimientos genéticos en conocimientos clínicamente aplicables para el diagnóstico y el tratamiento.

  • Desarrollar y perfeccionar paneles de pruebas genéticas para abarcar una gama más amplia de factores genéticos conocidos y de reciente descubrimiento.

Este cambiante panorama de la investigación genética es muy prometedor para mejorar la vida de las personas afectadas por la ELA.


¿Puede el EEG encontrar la 'firma eléctrica' de los genes de la ELA?

Un biomarcador electrofisiológico es un indicador objetivo y medible de la actividad eléctrica cerebral que refleja un proceso biológico subyacente o un estado de enfermedad.

En la investigación de la ELA, estos marcadores se valoran enormemente porque proporcionan un método no invasivo para medir el funcionamiento de los circuitos cerebrales en tiempo real. Mediante el uso de sensores colocados en el cuero cabelludo para capturar la descarga y la sincronización neuronal, los investigadores pueden identificar cambios funcionales específicos (como alteraciones en la velocidad de las señales) que puedan correlacionarse con la progresión de la enfermedad.

Estos datos objetivos permiten a los científicos ir más allá de las observaciones clínicas subjetivas, lo que proporciona una visión más clara del comportamiento del sistema nervioso central a nivel celular y de red.



¿Cómo relacionan los investigadores los datos genéticos con los patrones de ondas cerebrales?

Actualmente, los investigadores están estudiando cómo se manifiestan en la actividad eléctrica del cerebro determinadas variantes genéticas asociadas a la ELA, como la expansión del gen C9orf72. Al comparar los datos de EEG de los portadores del gen con los de grupos de control sanos, los científicos pretenden encontrar "firmas eléctricas" únicas y específicas de determinados genotipos.

Esta investigación suele centrarse en medidas de hiperexcitabilidad cortical (un estado en el que las neuronas se vuelven excesivamente sensibles y transmiten señales de forma desmesurada) y alteraciones en la conectividad funcional, que describe el grado de comunicación entre distintas regiones cerebrales.

La identificación de estas firmas ayuda a salvar la distancia entre el código genético abstracto y su expresión física en el cerebro. Aunque de momento estos patrones no se utilizan para el diagnóstico clínico individual de los pacientes, son esenciales en la investigación para realizar un seguimiento de los mecanismos de la enfermedad y evaluar si las nuevas terapias de base genética están normalizando eficazmente la función cerebral.



¿Cómo está evolucionando el panorama genético general de la ELA?

Entonces, ¿la ELA es genética? La respuesta es compleja, pero cada vez más clara. Aunque la mayoría de los casos de ELA no parecen tener una causa hereditaria directa, hoy sabemos que la genética desempeña un papel en un número importante de ellos.

Hemos identificado cambios genéticos específicos, como los de los genes C9orf72, SOD1, TARDBP y FUS, que pueden conducir directamente a la enfermedad, sobre todo en el 5-10% de los casos conocidos como ELA familiar. Incluso en la ELA esporádica, que constituye la mayor parte de los diagnósticos, los factores genéticos pueden aumentar el riesgo de una persona.

Las nuevas investigaciones, como los hallazgos sobre las expansiones repetidas de ATXN2, siguen aportando piezas a este rompecabezas. Comprender estos vínculos genéticos es crucial, no solo para averiguar cómo empieza la ELA, sino también para desarrollar nuevos tratamientos que mejoren la salud cerebral.

Las pruebas genéticas resultan de gran ayuda en este sentido, ya que ofrecen una información muy valiosa para orientar el diagnóstico y la investigación. Se trata de un campo que evoluciona rápidamente, y estar al día de estos descubrimientos genéticos es fundamental para seguir avanzando contra la ELA.



Referencias

  1. Mann, J. R., McKenna, E. D., Mawrie, D., Papakis, V., Alessandrini, F., Anderson, E. N., ... & Kiskinis, E. (2023). Loss of function of the ALS-associated NEK1 kinase disrupts microtubule homeostasis and nuclear import. Science advances, 9(33), eadi5548. https://doi.org/10.1126/sciadv.adi5548

  2. Soustelle, L., Aimond, F., López-Andrés, C., Brugioti, V., Raoul, C., & Layalle, S. (2023). ALS-Associated KIF5A Mutation Causes Locomotor Deficits Associated with Cytoplasmic Inclusions, Alterations of Neuromuscular Junctions, and Motor Neuron Loss. The Journal of neuroscience : the official journal of the Society for Neuroscience, 43(47), 8058–8072. https://doi.org/10.1523/JNEUROSCI.0562-23.2023

  3. Feng, S. Y., Lin, H., Che, C. H., Huang, H. P., Liu, C. Y., & Zou, Z. Y. (2022). Phenotype of VCP mutations in Chinese amyotrophic lateral sclerosis patients. Frontiers in Neurology, 13, 790082. https://doi.org/10.3389/fneur.2022.790082

  4. Vieira de Sá, R., Sudria-Lopez, E., Cañizares Luna, M., Harschnitz, O., van den Heuvel, D. M., Kling, S., ... & Pasterkamp, R. J. (2024). ATAXIN-2 intermediate-length polyglutamine expansions elicit ALS-associated metabolic and immune phenotypes. Nature communications, 15(1), 7484. https://doi.org/10.1038/s41467-024-51676-0

  5. Dukic, S., Govaarts, R., Hillebrand, A., de Visser, M., Seeck, M., & McMackin, R. (2025). Novel approaches to EEG and MEG in motor neurone disease. Clinical Neurophysiology Practice. https://doi.org/10.1016/j.cnp.2025.07.001



Preguntas frecuentes



¿La ELA siempre está causada por los genes?

No, no siempre. En la mayoría de los casos no sabemos exactamente por qué se produce la ELA. Sin embargo, en un 5% a 10% de las personas con ELA, la enfermedad se debe a cambios en genes que han heredado.



¿Qué significa que haya casos de ELA en mi familia?

Si hay casos de ELA en su familia, significa que algunos miembros de la misma han padecido la enfermedad. Esto podría deberse a una alteración genética transmitida de generación en generación. A esto se le suele denominar ELA hereditaria o ELA familiar.



¿Puede una sola alteración genética causar ELA?

Sí, a veces una alteración en un solo gen puede causar ELA. Los científicos han identificado varios genes que, al verse alterados, pueden desencadenar la enfermedad. Estas alteraciones pueden transmitirse de padres a hijos.



¿Qué son los 'factores de riesgo' de la ELA?

Los factores de riesgo son elementos que pueden aumentar la probabilidad de que una persona desarrolle ELA. Algunas alteraciones genéticas no causan directamente la ELA, pero pueden aumentar la probabilidad de padecerla. Es parecido a tener una probabilidad ligeramente mayor de que ocurra algo.



¿Cómo descubren los científicos nuevos genes relacionados con la ELA?

Los científicos recurren a estudios especiales dirigidos a analizar el ADN de muchas personas. Comparan los genes de las personas con ELA con los de personas sanas para identificar diferencias que puedan ser de relevancia. También estudian a familias numerosas con una alta prevalencia de ELA.



¿Qué es el 'riesgo poligénico' en la ELA?

El riesgo poligénico significa que la suma de muchas pequeñas alteraciones genéticas, en lugar de una sola alteración de gran importancia, puede aumentar la probabilidad de que una persona desarrolle ELA. Es como si muchos pequeños pasos contribuyeran a alcanzar un riesgo mayor.



¿Cómo ayuda a los tratamientos la comprensión de la genética de la ELA?

Saber qué genes están implicados ayuda a los científicos a desarrollar nuevos medicamentos dirigidos a los problemas específicos que causan esas alteraciones genéticas. Esto se conoce como medicina de precisión y es una vía de gran esperanza para el tratamiento de la ELA.



Si tengo antecedentes familiares de ELA, ¿debería hacerme pruebas genéticas?

El mejor primer paso es consultar a un médico o a un asesor genético. Ellos podrán explicarle las ventajas y desventajas de realizarse pruebas genéticas para la ELA en función de sus antecedentes personales y familiares.

Emotiv es un líder en neurotecnología que ayuda a avanzar la investigación en neurociencia mediante herramientas accesibles de EEG y datos cerebrales.

Christian Burgos

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