La neurociencia es el estudio del sistema nervioso, que incluye el cerebro, la médula espinal y todos los nervios en tu cuerpo. Es un campo amplio que trata de averiguar cómo funciona todo, desde cómo piensas y sientes hasta cómo se mueve tu cuerpo. Los científicos en esta área examinan todo, desde células diminutas hasta cómo actuamos e interactuamos con el mundo. Se trata de comprender el complejo cableado que nos hace quienes somos.




Puntos Clave
La neurociencia es la exploración científica del sistema nervioso, centrada en la estructura, función e impacto del cerebro en el comportamiento.
El campo es amplio, abarcando muchas áreas especializadas como la neurociencia cognitiva, computacional, clínica, molecular y de sistemas.
Entender el cerebro involucra varios métodos, desde el estudio de células individuales hasta la observación de la actividad cerebral general.
Nuevas tecnologías, como las interfaces cerebro-computadora, están surgiendo de la investigación en neurociencia.
Mantener la salud cerebral implica entender y abordar trastornos, así como promover el bienestar mental.
Los biomarcadores desempeñan un papel en la evaluación de la salud cerebral e identificación temprana de posibles problemas.
La investigación también examina cómo las elecciones de estilo de vida, como la nutrición y el sueño, afectan la función cerebral y el envejecimiento.
La reserva cognitiva y el entrenamiento cerebral se exploran como maneras de apoyar un envejecimiento cerebral saludable.
¿Qué es la Neurociencia?
La neurociencia es la exploración científica del sistema nervioso, que incluye el cerebro, la médula espinal y todos los nervios que los conectan. Es un campo que intenta averiguar cómo funciona este complejo sistema, desde las células más diminutas hasta cómo pensamos y actuamos. Científicos en esta área estudian todo, desde los componentes básicos del sistema nervioso hasta cómo se desarrolla, funciona y qué ocurre cuando algo sale mal.
Piénsalo como un gran rompecabezas con muchas piezas. Los neurocientíficos provienen de todo tipo de disciplinas – biología, psicología, química, ingeniería e incluso filosofía – todos trabajando juntos para entender el cerebro.
Estudian cómo las células nerviosas, llamadas neuronas, se comunican entre sí, cómo se forman los recuerdos, por qué sentimos emociones y qué causa condiciones neurológicas y de salud mental. Es un campo que está en constante crecimiento a medida que desarrollamos nuevas formas de observar e interactuar con el cerebro.
El objetivo final es entender la base biológica del comportamiento, el pensamiento y la conciencia, y encontrar mejores formas de tratar los trastornos que afectan al sistema nervioso. Comprender el alcance de la práctica es importante para aquellos involucrados en la investigación en neurociencia y ensayos clínicos.
La neurociencia también se preocupa profundamente por lo que sucede cuando el sistema nervioso se ve afectado por trastornos. Esto incluye una amplia gama de condiciones, desde problemas de desarrollo presentes desde el nacimiento hasta enfermedades neurodegenerativas que aparecen más tarde en la vida. Los investigadores buscan descubrir los mecanismos subyacentes de estas condiciones para desarrollar herramientas de diagnóstico y tratamientos más efectivos.
Historia de la Neurociencia
La neurociencia no comenzó como una ciencia de laboratorio moderna. Algunos de los registros más antiguos provienen del antiguo Egipto, donde los textos médicos describían síntomas tras lesiones en la cabeza.
Al mismo tiempo, muchas culturas antiguas trataban el cerebro como menos importante que el corazón, que a menudo se veía como el asiento del pensamiento y el sentimiento. Esa visión dio forma a la medicina durante siglos, incluso a medida que las personas notaron que las lesiones cerebrales podían cambiar el movimiento, el habla y el comportamiento.
Se produjo un cambio importante en el mundo griego y romano antiguos. Hipócrates argumentó que el cerebro desempeñaba un papel central en la sensación y la inteligencia, y más tarde, médicos como Galeno vincularon el daño cerebral con la pérdida de funciones mentales basadas en la observación clínica. Con el tiempo, el cerebro comenzó a parecer menos tejido pasivo y más como el centro de control del sistema nervioso.
Desde el período medieval en adelante, la erudición médica continuó creciendo en diversas regiones, y la anatomía de la era renacentista impulsó el estudio del sistema nervioso mediante la disección y descripciones más claras de la estructura cerebral. A medida que las herramientas científicas mejoraron, el sistema nervioso se convirtió en algo que los investigadores podían probar directamente en lugar de solo teorizar.
En los años 1800 y principios de 1900, los descubrimientos sobre la señalización eléctrica en los nervios y las primeras grabaciones de actividad cerebral sentaron las bases para los métodos modernos. Nuevas técnicas de tinción hicieron posible visualizar neuronas individuales, apoyando la idea de que las neuronas son las unidades básicas de trabajo del cerebro. Al mismo tiempo, los estudios de lesiones cerebrales y los primeros esfuerzos de mapeo fortalecieron la idea de que regiones específicas contribuyen a funciones específicas.
Para el siglo XX, la neurociencia se convirtió en una disciplina distinta que combinaba biología, medicina, psicología y computación. Los investigadores desarrollaron modelos de impulsos nerviosos y sinapsis, los clínicos refinaron el mapeo funcional en pacientes y la imagen cerebral aceleró la investigación humana.
Hoy en día, la neurociencia sigue expandiéndose, vinculando la biología fundamental a la salud cerebral y la neurotecnología, incluyendo herramientas prácticas que miden la actividad cerebral y apoyan aplicaciones del mundo real.
Ramas de la Neurociencia
La neurociencia es un campo vasto, y los investigadores a menudo se especializan en áreas específicas para abordar preguntas complejas sobre el cerebro y el sistema nervioso. Estas especializaciones, o ramas, permiten un estudio enfocado a diferentes escalas y utilizando varios enfoques.
Neurociencia Cognitiva y del Comportamiento
Esta área examina cómo el cerebro apoya procesos mentales como el pensamiento, la memoria y la toma de decisiones, y cómo se relacionan con acciones observables. Los investigadores en neurociencia cognitiva a menudo utilizan técnicas como la imagen cerebral para ver qué partes del cerebro se activan durante tareas específicas.
Podrían estudiar cómo formamos y recuperamos recuerdos, por ejemplo, lo cual es clave para entender cómo las experiencias pasadas guían nuestras acciones. La neurociencia del comportamiento, íntimamente relacionada, se enfoca más directamente en los fundamentos biológicos del comportamiento, examinando cómo la genética, las hormonas y las estructuras cerebrales influyen en lo que hacemos.
Neurociencia Computacional
La neurociencia computacional utiliza modelos matemáticos y simulaciones por computadora para entender cómo el cerebro procesa información. Piénsalo como intentar construir un modelo informático de un circuito cerebral o una función cognitiva.
Este enfoque ayuda a los investigadores a probar teorías sobre la función cerebral que podrían ser difíciles de examinar directamente a través de experimentos. Se nutre de campos como la física, las matemáticas y la ciencia computacional para crear estos modelos.
Neurociencia Clínica y Traslacional
Esta rama cierra la brecha entre la investigación básica y el cuidado del paciente. La neurociencia clínica se centra en comprender los trastornos y enfermedades neurológicas, mientras que la neurociencia traslacional busca convertir hallazgos de laboratorio en aplicaciones prácticas para diagnóstico, tratamiento y prevención.
Por ejemplo, la investigación en interfaces cerebro-computadora se incluye en esta categoría, con el objetivo de desarrollar tecnologías que puedan ayudar a restaurar la función después de una lesión o enfermedad. La conexión entre el microbioma intestinal y la salud cerebral es otra área de investigación traslacional activa, explorando cómo los desequilibrios en los microbios nasales podrían afectar las condiciones del sistema nervioso central.
Neurociencia Molecular y Celular
A la menor escala, la neurociencia molecular y celular examina los componentes del sistema nervioso. La neurociencia molecular investiga el papel de moléculas individuales, como neurotransmisores y receptores, en la función cerebral. La neurociencia celular analiza la estructura y propiedades de neuronas individuales y células gliales.
Comprender estos componentes básicos es vital para comprender cómo opera todo el sistema y qué sucede mal en las enfermedades.
Circuitos Neuronales y Sistemas
Esta área se centra en cómo grupos de neuronas, o circuitos neuronales, trabajan juntos para realizar funciones específicas. Los investigadores estudian cómo se organizan estos circuitos y cómo se comunican para procesar información, controlar el movimiento o generar experiencias sensoriales.
Estudiar circuitos neuronales y sistemas a menudo implica observar el cerebro desde una perspectiva más amplia que la neurociencia celular, examinando cómo interactúan diferentes regiones cerebrales. La neurociencia poblacional, por ejemplo, examina el cerebro a lo largo de la vida, integrando varios contextos y herramientas para entender cómo cambia y funciona en grupos.
Medir el Cerebro y el Sistema Nervioso
Investigar el cerebro y el sistema nervioso implica una variedad de métodos para observar y medir su estructura y función. Estas técnicas van desde observar los componentes celulares más pequeños hasta observar el órgano completo en acción. El desarrollo de herramientas sofisticadas ha sido clave para el rápido progreso en la neurociencia.
Los científicos utilizan varios enfoques para estudiar el sistema nervioso. A nivel celular, técnicas como la electrofisiología y la microscopía avanzada permiten un examen detallado de neuronas individuales y sus conexiones, conocidas como sinapsis.
Estos métodos ayudan a clasificar diferentes tipos de células cerebrales y entender cómo se comunican. Por ejemplo, la secuenciación por parche combina grabación electrofisiológica, secuenciación genética de células individuales y microscopía para reunir extensos datos sobre tipos de células, revelando similitudes y diferencias entre especies, como entre cerebros humanos y de ratón.
Para estudiar el sistema nervioso a mayor escala, las técnicas de neuroimagen se emplean ampliamente. Métodos como la resonancia magnética funcional (fMRI), la tomografía por emisión de positrones (PET) y la electroencefalografía (EEG) proporcionan ideas sobre la actividad y estructura del cerebro.
Estas herramientas son invaluables para observar cómo diferentes regiones cerebrales trabajan juntas durante varias tareas, y también pueden ayudar a identificar anormalidades asociadas con condiciones neurológicas o psiquiátricas. La imagen cerebral puede ofrecer datos biológicos objetivos que ayudan en el diagnóstico y seguimiento del progreso del paciente.
Los investigadores también están desarrollando formas de mapear la intrincada red de conexiones dentro del cerebro, a menudo denominada como el connectome. Los avances tecnológicos recientes están haciendo posible mapear estas conexiones sinápticas en circuitos neuronales más grandes e incluso cerebros enteros. Este mapeo detallado es crucial para entender cómo fluye la información a través del cerebro y qué sucede cuando estas vías se interrumpen.
La capacidad de ver imágenes detalladas del cerebro también ayuda a los investigadores a determinar cómo el daño, por ejemplo, de condiciones como la esclerosis múltiple o la demencia, afecta las habilidades motoras y las funciones cognitivas. El estudio de estas conexiones neuronales es un objetivo importante de la investigación en neurociencia actual, buscando comprender cómo funciona este cableado y qué ocurre cuando se daña.
Los métodos clave para medir el cerebro y el sistema nervioso incluyen:
Microscopía: Imágenes de alta resolución para visualizar estructuras celulares y conexiones.
Electrofisiología: Grabación de la actividad eléctrica de neuronas y redes neuronales.
Neuroimagen: Técnicas como fMRI, PET y EEG para observar la estructura y función cerebral in vivo.
Secuenciación Genética: Análisis de la composición genética de células cerebrales para entender su función y desarrollo.
Conectómica: Mapeo del conjunto completo de conexiones neuronales dentro de un sistema nervioso.
Neurotecnología e Interfaces Cerebro-Computadora
La neurotecnología es un campo que realmente está cambiando cómo pensamos sobre el cerebro. Se trata de crear herramientas y sistemas que puedan interactuar con el sistema nervioso. Piénsalo como construir un puente entre nuestros pensamientos y el mundo exterior, o incluso entre diferentes partes de nuestro cerebro.
Una de las áreas más emocionantes son las Interfaces Cerebro-Computadora, o BCI. Estos sistemas permiten vías de comunicación directa entre el cerebro y un dispositivo externo. Las BCI pueden traducir señales cerebrales en comandos para computadoras, prótesis o dispositivos de comunicación. Esto tiene un gran potencial para personas con discapacidades motoras graves, ofreciéndoles nuevas formas de interactuar con su entorno.
Por ejemplo, una persona que no puede mover sus extremidades podría controlar una silla de ruedas o escribir mensajes usando solo sus pensamientos. La tecnología funciona al detectar patrones específicos en la actividad cerebral, a menudo mediante sensores colocados en el cuero cabelludo (no invasivo) o a veces implantados directamente en el cerebro (invasivo). Estos patrones luego son procesados por algoritmos para generar un comando.
La investigación está en curso para mejorar la precisión y velocidad de estos sistemas, haciéndolos más prácticos para uso diario. Los estudios están explorando cómo identificar marcadores eléctricos neurológicos para varios estados, lo que podría llevar a aplicaciones BCI más refinadas.
Más allá de las BCI, la neurotecnología también incluye herramientas para medir e influir en la actividad cerebral. Técnicas como EEG, fMRI y estimulación magnética transcraneal (TMS) son vitales para la investigación y, cada vez más, para aplicaciones clínicas. Estas tecnologías nos ayudan a entender el funcionamiento cerebral en tiempo real y pueden usarse en terapias destinadas a reentrenar la actividad cerebral.
Por ejemplo, la neurofeedback, un tipo de neuroterapia, utiliza pantallas en tiempo real de la actividad cerebral para enseñar autorregulación de la función cerebral. Este enfoque se centra en crear herramientas diseñadas para apuntar a redes cerebrales cruciales para la toma de decisiones. El campo está evolucionando rápidamente, con trabajo en curso para desarrollar neurotecnologías más sofisticadas y accesibles que puedan ayudarnos a entender mejor y apoyar la salud cerebral.
Salud del Cerebro y Condiciones Relacionadas con el Cerebro
Mantener la salud cerebral es un área importante de enfoque dentro de la neurociencia. Esto implica observar cómo se desarrolla el cerebro, cómo funciona normalmente y qué sucede cuando algo sale mal. También incluye explorar formas de apoyar la función cerebral a lo largo de la vida y abordar condiciones que afectan el sistema nervioso.
Trastornos Cerebrales y Condiciones Neurodesarrollativas
Los trastornos cerebrales abarcan una amplia gama de condiciones que afectan la estructura, función o actividad eléctrica del cerebro. Estos pueden incluir condiciones neurodesarrollativas, que surgen durante el desarrollo temprano y pueden afectar las habilidades cognitivas, emocionales y motoras. Ejemplos incluyen condiciones como el trastorno del espectro autista y el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), que se caracterizan por diferencias en el desarrollo y conectividad del cerebro.
Otros trastornos cerebrales pueden adquirirse más adelante en la vida debido a una lesión, infección o procesos degenerativos. Estos pueden involucrar condiciones como accidente cerebrovascular, epilepsia o enfermedades neurodegenerativas como la enfermedad de Alzheimer o la enfermedad de Parkinson. El diagnóstico a menudo incluye una combinación de evaluación clínica, exámenes neurológicos y técnicas de generación de imágenes como MRI o tomografías.
Los enfoques de tratamiento varían ampliamente dependiendo del trastorno específico y pueden incluir medicamentos, terapias y ajustes de estilo de vida destinados a manejar síntomas y mejorar la calidad de vida.
Prácticas de Atención Plena y Bienestar Mental
Las prácticas como la atención plena y la meditación se estudian cada vez más por su impacto potencial en la salud cerebral y el bienestar mental. La atención plena implica prestar atención al momento presente sin juicio. La investigación sugiere que la práctica regular puede llevar a cambios en la estructura y función del cerebro, particularmente en áreas relacionadas con la atención, la regulación emocional y la autoconciencia.
Estas prácticas se exploran como enfoques complementarios para apoyar la salud mental, pudiendo ayudar a manejar el estrés, la ansiedad, y mejorar la función cognitiva general. Si bien no reemplazan el tratamiento médico, incorporar estas prácticas puede contribuir a un estado mental más resiliente y equilibrado.
Biomarcadores y Medición de la Salud Cerebral
Los biomarcadores son indicadores medibles de un estado o condición biológica. En el contexto de la salud cerebral, los biomarcadores pueden ayudar en la detección precoz, diagnóstico y seguimiento de condiciones neurológicas y psiquiátricas. Estos pueden incluir moléculas específicas encontradas en sangre o líquido cefalorraquídeo, patrones en imágenes cerebrales (como MRI o PET), o señales electrofisiológicas (como EEG).
Por ejemplo, ciertos niveles de proteínas podrían indicar la presencia o progresión de enfermedades neurodegenerativas. El desarrollo y la validación de biomarcadores confiables son clave para avanzar en la medicina personalizada en neurología y psiquiatría, permitiendo intervenciones más dirigidas y una mejor comprensión de los procesos de la enfermedad.
Suplementos para el Cerebro y Consideraciones Basadas en Evidencia
El mercado de suplementos para el cerebro, a menudo comercializados para mejorar la memoria, el enfoque o la función cognitiva general, es extenso. Estos suplementos pueden incluir vitaminas, minerales, hierbas y otros compuestos. Si bien algunos nutrientes son realmente vitales para la función cerebral (p.ej., ácidos grasos omega-3, vitaminas del grupo B), la evidencia que respalda la eficacia de muchos suplementos específicos para mejorar la cognición en individuos sanos a menudo es limitada o inconclusa.
Es importante abordar las afirmaciones sobre los suplementos para el cerebro con una perspectiva crítica y basada en evidencia. Se recomienda consultar con profesionales de salud para comprender las necesidades nutricionales individuales y discutir los posibles beneficios y riesgos de cualquier suplemento, especialmente cuando se consideran para preocupaciones de salud específicas o como reemplazo de tratamientos médicos establecidos.
Longevidad y Envejecimiento Cerebral Saludable
A medida que envejecemos, mantener nuestro cerebro agudo y saludable se vuelve un mayor enfoque. No se trata solo de vivir más tiempo, sino de vivir mejor, con nuestras mentes funcionando bien. Esto implica una mezcla de elecciones de estilo de vida y comprensión de cómo el cerebro cambia con el tiempo.
Nutrición para la Longevidad Cerebral
Lo que comemos juega un papel importante en cómo nuestro cerebro envejece. Se cree que ciertos alimentos apoyan la salud cerebral.
Piensa en dietas ricas en frutas, verduras, granos enteros y grasas saludables, como las encontradas en pescados y nueces. Estos alimentos a menudo contienen antioxidantes y ácidos grasos omega-3, que se piensa que protegen las células cerebrales.
La investigación continúa estudiando cómo los nutrientes específicos podrían impactar la función cerebral y potencialmente ralentizar el declive cognitivo relacionado con la edad.
Higiene del Sueño y Función Cognitiva
Dormir suficiente y de calidad es realmente importante para el cerebro. Durante el sueño, el cerebro realiza mucho trabajo, como consolidar recuerdos y eliminar productos de desecho.
Dormir mal puede afectar la concentración, la memoria y el estado de ánimo general. Por lo tanto, establecer buenos hábitos de sueño, como mantener un horario regular de sueño y crear una rutina relajante para acostarse, puede ayudar a mejorar la calidad del sueño. Esto, a su vez, apoya una mejor función cognitiva a medida que envejecemos.
Ejercicio y Neuroplasticidad
El ejercicio apoya la salud cerebral al fortalecer la capacidad del cerebro para adaptarse, un proceso conocido como neuroplasticidad. La actividad física aumenta el flujo de sangre al cerebro y apoya los sistemas químicos involucrados en el estado de ánimo, la atención y el aprendizaje, lo que puede hacer que la cognición se sienta más aguda con el tiempo.
También tiende a apoyar la calidad del sueño y la regulación del estrés, que están estrechamente ligados a qué tan bien funciona el cerebro a medida que envejecemos.
Entrenamiento Cerebral y Reserva Cognitiva
Mantener el cerebro activo es otro aspecto clave del envejecimiento saludable. Esto puede implicar aprender cosas nuevas, participar en actividades mentalmente desafiantes o incluso jugar juegos de estrategia. La idea es construir lo que se llama 'reserva cognitiva' – esencialmente, la capacidad del cerebro para lidiar con el daño o el declive.
El BrainHealth Project, por ejemplo, examina cómo podemos influir en la función cerebral a lo largo de la vida aprovechando la capacidad del cerebro para el cambio. Participar en estas actividades podría ayudar a mantener las habilidades cognitivas por más tiempo.
La investigación también sugiere que las diferencias de motivación pueden jugar un papel en cómo las personas realizan tareas cognitivas a medida que envejecen, con algunos adultos mayores aumentando el esfuerzo para mantenerse al día. Estudiar cómo cambian los rasgos neurofisiológicos a lo largo de la vida también es un área activa de investigación.
Estudiar y Trabajar en Neurociencia
La neurociencia es uno de esos campos en los que tu camino depende mucho de qué tan lejos quieras llegar en la formación y qué tipo de trabajo quieras hacer día a día.
A nivel de pregrado, muchas personas comienzan en roles prácticos que construyen experiencia en investigación o atención médica práctica, como trabajo de laboratorio, apoyo clínico, operaciones biotecnológicas o escritura y comunicación científica. Algunos también se trasladan a áreas adyacentes como política, defensa o trabajo en organizaciones sin fines de lucro, especialmente si están interesados en cómo la ciencia del cerebro se conecta con la educación, la salud pública o el acceso a la atención.
Con una maestría, las opciones a menudo se amplían a caminos más especializados y aplicados. Algunas personas usan este nivel para avanzar hacia profesiones de salud o roles orientados al paciente, mientras que otros se enfocan en la gestión de investigación, salud pública, trabajo intensivo en datos, o especialidades técnicas como la neuroimagen. También puede ser un trampolín para personas que apuntan a programas clínicos o un doctorado.
Si tu objetivo es liderar investigación, dirigir un laboratorio, enseñar en una universidad, o convertirte en un clínico altamente especializado, eso generalmente requiere un grado avanzado. Un doctorado es la ruta estándar para carreras de investigación independiente y académicas, mientras que los doctorados clínicos y las carreras médicas son comunes para carreras que diagnostican y tratan condiciones relacionadas con el cerebro.
En la práctica, muchos equipos de neurociencia son mixtos, con científicos de investigación, clínicos, ingenieros y analistas trabajando juntos, por lo que hay múltiples maneras de contribuir dependiendo de tus fortalezas. Por lo tanto, una forma útil de pensarlo es igualar el nivel de formación con el tipo de impacto que deseas. Si te gustan los roles estructurados de apoyo y obtener experiencia rápidamente, las rutas a nivel de licenciatura pueden ser un inicio sólido.
Si deseas un rol aplicado más especializado, una maestría puede ayudarte a pivotar hacia direcciones clínicas, técnicas o de salud pública. Si deseas generar nuevo conocimiento, liderar estudios o enseñar, la formación avanzada suele ser la ruta más clara.
Hacia Dónde Se Dirige la Neurociencia y Por Qué Importa
Entonces, eso es una mirada rápida a la neurociencia. Es un campo enorme, realmente, y siempre está cambiando. Hemos hablado de cómo estudia el cerebro y todo el sistema nervioso, desde las células pequeñitas hasta cómo pensamos y actuamos. Trae ideas de todo tipo de áreas, como biología, psicología e incluso ciencia computacional.
A medida que aprendemos más con nuevas herramientas, estamos obteniendo una mejor imagen de cómo todo funciona, y también qué va mal cuando hay problemas. Es algo bastante sorprendente, y aún hay mucho más por descubrir.
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Preguntas Frecuentes
¿Qué es exactamente la neurociencia?
La neurociencia es el estudio del cerebro y todo el sistema nervioso. Es como ser un detective de tu cerebro, averiguando cómo funciona, cómo nos ayuda a pensar, sentir y movernos, y qué pasa cuando algo sale mal.
¿La neurociencia es solo sobre el cerebro?
Aunque el cerebro es un enfoque importante, la neurociencia también incluye la médula espinal y todos los nervios que conectan a lo largo de tu cuerpo. Es toda la red de comunicación de tu cuerpo.
¿Qué hacen los neurocientíficos?
Los neurocientíficos tratan de entender cómo se construye el sistema nervioso, cómo funciona normalmente y qué causa problemas como enfermedades cerebrales o dificultades de aprendizaje. Usan muchas herramientas científicas diferentes para explorar estas preguntas.
¿Cuáles son algunas áreas diferentes dentro de la neurociencia?
¡La neurociencia es un campo grande con muchas partes! Algunos se enfocan en cómo funcionan nuestros pensamientos y sentimientos (cognitiva y del comportamiento), otros en cómo las drogas afectan al cerebro (molecular y celular), y algunos incluso usan computadoras para entender procesos cerebrales (computacional).
¿Cómo estudian los científicos el cerebro?
¡Los científicos usan muchos métodos geniales! Pueden observar escaneos cerebrales como pruebas de MRI, grabar la actividad cerebral con electrodos, o incluso estudiar pequeñas partes del cerebro bajo un microscopio. Se trata de encontrar maneras de ver qué está haciendo el cerebro.
¿Qué son las interfaces cerebro-computadora?
Son como herramientas especiales que permiten que el cerebro de una persona se comunique directamente con una computadora o máquina. Pueden ayudar a personas que tienen problemas para moverse permitiéndoles controlar dispositivos con sus pensamientos.
¿Cómo se relaciona la neurociencia con la salud mental?
Entender el cerebro nos ayuda a entender las condiciones de salud mental. La investigación en neurociencia puede llevar a mejores maneras de tratar problemas como la ansiedad, la depresión, y otros trastornos relacionados con el cerebro.
¿Cuál es la diferencia entre neurociencia y psicología?
La psicología estudia principalmente el comportamiento y la mente. La neurociencia mira el lado biológico – el cerebro y los nervios – que hacen que el comportamiento y el pensamiento sucedan. A menudo trabajan juntos.
¿Puede la neurociencia ayudarnos a envejecer mejor?
¡Sí! La neurociencia explora cómo cambian nuestros cerebros a medida que envejecemos y qué podemos hacer para mantenerlos saludables. Esto incluye cosas como comer bien, dormir lo suficiente, y mantener nuestras mentes activas.
¿Qué es 'reserva cognitiva' en neurociencia?
La reserva cognitiva es como un sistema de respaldo para tu cerebro. Se construye aprendiendo cosas nuevas y desafiando a tu cerebro, lo que puede ayudar a que funcione mejor incluso si algunas partes están un poco desgastadas por la edad o la enfermedad.
¿Son útiles los suplementos para el cerebro en la salud cerebral?
Algunos suplementos se comercializan para la salud cerebral, pero es importante tener cuidado. Si bien ciertos nutrientes son vitales, muchas afirmaciones no están respaldadas por pruebas científicas sólidas. Es mejor obtener los nutrientes de una dieta equilibrada y hablar con un médico.
¿Cómo afecta el sueño a nuestro cerebro?
¡El sueño es súper importante para tu cerebro! Mientras duermes, tu cerebro se limpia, ordena información y se prepara para el día siguiente. No dormir lo suficiente puede realmente afectar tu pensamiento y estado de ánimo.
Emotiv es un líder en neurotecnología que ayuda a avanzar en la investigación en neurociencia a través de herramientas accesibles de EEG y datos cerebrales.




