
Un Fitbit para el cerebro está a la vuelta de la esquina
Nuri Djavit
Actualizado el
3 abr 2016

Un Fitbit para el cerebro está a la vuelta de la esquina
Nuri Djavit
Actualizado el
3 abr 2016

Un Fitbit para el cerebro está a la vuelta de la esquina
Nuri Djavit
Actualizado el
3 abr 2016
Por Betsy Isaacson en Newsweek
Cada vez que parpadeas, piensas o te mueves, tu cerebro genera electricidad a medida que las neuronas individuales en el cráneo transmiten la información necesaria para que esto suceda. Si pudiéramos detectar las señales eléctricas producidas por las neuronas individuales, podríamos, en teoría, leer la mente de una persona. Increíble. Y sumamente difícil. La cantidad de electricidad generada por una neurona individual que transmite una sola pieza de información es increíblemente diminuta. El cerebro, con sus 100 mil millones de neuronas, produce en masa unos 20 vatios, apenas lo suficiente para alimentar una bombilla incandescente. Durante décadas, lo mejor que podían hacer los neurocientíficos era utilizar la electroencefalografía, o EEG, para detectar las señales que caracterizaban las diferentes etapas del sueño, por ejemplo, o las subidas de tensión en el cerebro provocadas por ataques epilépticos. Y eso no era fácil. Tenían que afeitar la cabeza de las personas, meterlas en una habitación alejada de cualquier otra fuente de electricidad y utilizar gel conductor para pegar varias docenas de electrodos a la piel sobre sus cráneos…
Por Betsy Isaacson en Newsweek
Cada vez que parpadeas, piensas o te mueves, tu cerebro genera electricidad a medida que las neuronas individuales en el cráneo transmiten la información necesaria para que esto suceda. Si pudiéramos detectar las señales eléctricas producidas por las neuronas individuales, podríamos, en teoría, leer la mente de una persona. Increíble. Y sumamente difícil. La cantidad de electricidad generada por una neurona individual que transmite una sola pieza de información es increíblemente diminuta. El cerebro, con sus 100 mil millones de neuronas, produce en masa unos 20 vatios, apenas lo suficiente para alimentar una bombilla incandescente. Durante décadas, lo mejor que podían hacer los neurocientíficos era utilizar la electroencefalografía, o EEG, para detectar las señales que caracterizaban las diferentes etapas del sueño, por ejemplo, o las subidas de tensión en el cerebro provocadas por ataques epilépticos. Y eso no era fácil. Tenían que afeitar la cabeza de las personas, meterlas en una habitación alejada de cualquier otra fuente de electricidad y utilizar gel conductor para pegar varias docenas de electrodos a la piel sobre sus cráneos…
Por Betsy Isaacson en Newsweek
Cada vez que parpadeas, piensas o te mueves, tu cerebro genera electricidad a medida que las neuronas individuales en el cráneo transmiten la información necesaria para que esto suceda. Si pudiéramos detectar las señales eléctricas producidas por las neuronas individuales, podríamos, en teoría, leer la mente de una persona. Increíble. Y sumamente difícil. La cantidad de electricidad generada por una neurona individual que transmite una sola pieza de información es increíblemente diminuta. El cerebro, con sus 100 mil millones de neuronas, produce en masa unos 20 vatios, apenas lo suficiente para alimentar una bombilla incandescente. Durante décadas, lo mejor que podían hacer los neurocientíficos era utilizar la electroencefalografía, o EEG, para detectar las señales que caracterizaban las diferentes etapas del sueño, por ejemplo, o las subidas de tensión en el cerebro provocadas por ataques epilépticos. Y eso no era fácil. Tenían que afeitar la cabeza de las personas, meterlas en una habitación alejada de cualquier otra fuente de electricidad y utilizar gel conductor para pegar varias docenas de electrodos a la piel sobre sus cráneos…

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