
La sincronía cerebro a cerebro rastrea las interacciones dinámicas de grupo en el mundo real dentro del aula
Duc Tran
Actualizado el
25 may 2017

La sincronía cerebro a cerebro rastrea las interacciones dinámicas de grupo en el mundo real dentro del aula
Duc Tran
Actualizado el
25 may 2017

La sincronía cerebro a cerebro rastrea las interacciones dinámicas de grupo en el mundo real dentro del aula
Duc Tran
Actualizado el
25 may 2017
Suzanne Dikker, Lu Wan, Ido Davidesco, Lisa Kaggen, Matthias Oostrik, James McClintock, Jess Rowland, Georgios Michalareas, Jay J. Van Bavel, Mingzhou Ding y David Poeppel
ResumenEl cerebro humano ha evolucionado para la vida en grupo. Sin embargo, sabemos tan poco sobre cómo sustenta las interacciones dinámicas de grupo que el estudio de los intercambios sociales en el mundo real ha sido calificado como la "materia oscura de la neurociencia social". Recientemente, varios estudios han comenzado a abordar esta cuestión comparando las respuestas cerebrales de múltiples individuos durante una variedad de tareas (semi-naturalistas). Estos experimentos revelan cómo las propiedades de los estímulos, las diferencias individuales y los factores contextuales pueden sustentar las similitudes y diferencias en la actividad neural entre las personas. Sin embargo, la mayoría de los estudios realizados hasta la fecha sufren de varias limitaciones: a menudo carecen de una interacción cara a cara directa entre los participantes, típicamente se limitan a díadas, no investigan la dinámica social a lo largo del tiempo y, lo que es crucial, rara vez estudian el comportamiento social en circunstancias naturalistas. Aquí ampliamos drásticamente dicha experimentación, más allá de las díadas y fuera de las paredes del laboratorio, para identificar marcadores neurales del compromiso grupal durante las interacciones dinámicas de grupo en el mundo real. Utilizamos electroencefalogramas (EEG) portátiles para registrar simultáneamente la actividad cerebral de una clase de 12 estudiantes de secundaria a lo largo de un semestre (11 clases) durante las actividades escolares habituales. Una novedosa técnica de análisis para evaluar la coherencia neural basada en el grupo demuestra que el grado en que la actividad cerebral está sincronizada entre los estudiantes predice tanto el compromiso de los estudiantes en clase como la dinámica social. Esto sugiere que la sincronía cerebro-a-cerebro es un posible marcador neural para las interacciones sociales dinámicas, impulsadas probablemente por mecanismos de atención compartida. Este estudio valida un prometedor método nuevo para investigar la neurociencia de las interacciones grupales en entornos ecológicamente naturales.
Suzanne Dikker, Lu Wan, Ido Davidesco, Lisa Kaggen, Matthias Oostrik, James McClintock, Jess Rowland, Georgios Michalareas, Jay J. Van Bavel, Mingzhou Ding y David Poeppel
ResumenEl cerebro humano ha evolucionado para la vida en grupo. Sin embargo, sabemos tan poco sobre cómo sustenta las interacciones dinámicas de grupo que el estudio de los intercambios sociales en el mundo real ha sido calificado como la "materia oscura de la neurociencia social". Recientemente, varios estudios han comenzado a abordar esta cuestión comparando las respuestas cerebrales de múltiples individuos durante una variedad de tareas (semi-naturalistas). Estos experimentos revelan cómo las propiedades de los estímulos, las diferencias individuales y los factores contextuales pueden sustentar las similitudes y diferencias en la actividad neural entre las personas. Sin embargo, la mayoría de los estudios realizados hasta la fecha sufren de varias limitaciones: a menudo carecen de una interacción cara a cara directa entre los participantes, típicamente se limitan a díadas, no investigan la dinámica social a lo largo del tiempo y, lo que es crucial, rara vez estudian el comportamiento social en circunstancias naturalistas. Aquí ampliamos drásticamente dicha experimentación, más allá de las díadas y fuera de las paredes del laboratorio, para identificar marcadores neurales del compromiso grupal durante las interacciones dinámicas de grupo en el mundo real. Utilizamos electroencefalogramas (EEG) portátiles para registrar simultáneamente la actividad cerebral de una clase de 12 estudiantes de secundaria a lo largo de un semestre (11 clases) durante las actividades escolares habituales. Una novedosa técnica de análisis para evaluar la coherencia neural basada en el grupo demuestra que el grado en que la actividad cerebral está sincronizada entre los estudiantes predice tanto el compromiso de los estudiantes en clase como la dinámica social. Esto sugiere que la sincronía cerebro-a-cerebro es un posible marcador neural para las interacciones sociales dinámicas, impulsadas probablemente por mecanismos de atención compartida. Este estudio valida un prometedor método nuevo para investigar la neurociencia de las interacciones grupales en entornos ecológicamente naturales.
Suzanne Dikker, Lu Wan, Ido Davidesco, Lisa Kaggen, Matthias Oostrik, James McClintock, Jess Rowland, Georgios Michalareas, Jay J. Van Bavel, Mingzhou Ding y David Poeppel
ResumenEl cerebro humano ha evolucionado para la vida en grupo. Sin embargo, sabemos tan poco sobre cómo sustenta las interacciones dinámicas de grupo que el estudio de los intercambios sociales en el mundo real ha sido calificado como la "materia oscura de la neurociencia social". Recientemente, varios estudios han comenzado a abordar esta cuestión comparando las respuestas cerebrales de múltiples individuos durante una variedad de tareas (semi-naturalistas). Estos experimentos revelan cómo las propiedades de los estímulos, las diferencias individuales y los factores contextuales pueden sustentar las similitudes y diferencias en la actividad neural entre las personas. Sin embargo, la mayoría de los estudios realizados hasta la fecha sufren de varias limitaciones: a menudo carecen de una interacción cara a cara directa entre los participantes, típicamente se limitan a díadas, no investigan la dinámica social a lo largo del tiempo y, lo que es crucial, rara vez estudian el comportamiento social en circunstancias naturalistas. Aquí ampliamos drásticamente dicha experimentación, más allá de las díadas y fuera de las paredes del laboratorio, para identificar marcadores neurales del compromiso grupal durante las interacciones dinámicas de grupo en el mundo real. Utilizamos electroencefalogramas (EEG) portátiles para registrar simultáneamente la actividad cerebral de una clase de 12 estudiantes de secundaria a lo largo de un semestre (11 clases) durante las actividades escolares habituales. Una novedosa técnica de análisis para evaluar la coherencia neural basada en el grupo demuestra que el grado en que la actividad cerebral está sincronizada entre los estudiantes predice tanto el compromiso de los estudiantes en clase como la dinámica social. Esto sugiere que la sincronía cerebro-a-cerebro es un posible marcador neural para las interacciones sociales dinámicas, impulsadas probablemente por mecanismos de atención compartida. Este estudio valida un prometedor método nuevo para investigar la neurociencia de las interacciones grupales en entornos ecológicamente naturales.

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