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Cuando el autismo y el TDAH se superponen

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Cuando hablamos sobre el autismo y el TDAH, es fácil pensar en ellos como cosas totalmente separadas. Pero para muchas personas, estas dos condiciones aparecen juntas.

No es raro que alguien que sea autista también tenga TDAH, o viceversa. Esta superposición está respaldada por investigaciones, que muestran que el autismo y el TDAH comparten mucho terreno común, tanto en nuestros genes como en cómo funcionan nuestros cerebros.

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u00danase a la comprensiu00f3n del autismo y el TDAH de forma individual

u00bfQuu00e9 es el trastorno del espectro autista (TEA)?

El trastorno del espectro autista, o TEA, es una afecciu00f3n del desarrollo compleja que afecta al comportamiento de una persona, asu00ed como a su interacciu00f3n con los demu00e1s, su comunicaciu00f3n y su aprendizaje. Se llama "espectro" porque existe una gran variaciu00f3n en el tipo y la gravedad de los su00edntomas que experimentan las personas.

Se entiende que el TEA es una afecciu00f3n neurodesarrollo, lo que significa que estu00e1 relacionada con la forma en que el cerebro se desarrolla y funciona. Aunque au00fan se estu00e1n investigando las causas exactas, se cree que la genu00e9tica y los factores ambientales desempeu00f1an un papel importante.

Las personas con TEA suelen presentar diferencias en la comunicaciu00f3n y la interacciu00f3n social, y pueden mostrar comportamientos o intereses restringidos o repetitivos. Estos pueden manifestarse de diversas maneras, como dificultad para mantener una conversaciu00f3n bidireccional, problemas para comprender las seu00f1ales no verbales o una fuerte necesidad de monotonu00eda y rutina.

u00bfQuu00e9 es el trastorno por du00e9ficit de atenciu00f3n con hiperactividad (TDAH)?

El trastorno por du00e9ficit de atenciu00f3n con hiperactividad, o TDAH, es otra afecciu00f3n del neurodesarrollo. Se caracteriza por patrones persistentes de inatenciu00f3n y/o hiperactividad-impulsividad que pueden interferir con el funcionamiento o el desarrollo de una persona.

La falta de atenciu00f3n puede manifestarse como dificultad para mantener la concentraciu00f3n, distraerse fu00e1cilmente o tener problemas de organizaciu00f3n. La hiperactividad y la impulsividad pueden implicar un exceso de movimientos inquietos, desasosiego, dificultad para permanecer sentado, interrumpir a los demu00e1s o actuar sin pensar.

Al igual que el TEA, se cree que el TDAH implica diferencias en la estructura y el funcionamiento del cerebro, especialmente en las u00e1reas relacionadas con las funciones ejecutivas. La presentaciu00f3n del TDAH puede variar significativamente de una persona a otra; algunas presentan principalmente su00edntomas de inatenciu00f3n, otras su00edntomas principalmente hiperactivo-impulsivos y algunas una combinaciu00f3n de ambos.

La superposiciu00f3n: rasgos y su00edntomas compartidos

Cada vez estu00e1 mu00e1s claro que el autismo y el TDAH no siempre son afecciones independientes. Muchas personas descubren que experimentan rasgos de ambos. Esta superposiciu00f3n no es solo anecdu00f3tica; la investigaciu00f3n apunta a factores genu00e9ticos y neurobiolu00f3gicos compartidos.

De hecho, hasta que se actualizu00f3 el DSM-5 en 2013, el diagnu00f3stico de una de las afecciones a menudo significaba que no se podu00eda padecer la otra. Ahora entendemos que los diagnu00f3sticos dobles son posibles y, para muchos, una realidad.

Dificultades en la comunicaciu00f3n social

Tanto el autismo como el TDAH pueden afectar a la forma en que las personas interactu00faan socialmente. En el caso de las personas autistas, esto puede implicar dificultades para entender las seu00f1ales sociales, hacer contacto visual o interpretar la comunicaciu00f3n no verbal. Las personas con TDAH pueden tener dificultades para no interrumpir a los demu00e1s, esperar su turno en las conversaciones o parecer distrau00eddas debido a problemas de concentraciu00f3n.

Cuando estos rasgos se combinan, las interacciones sociales pueden volverse au00fan mu00e1s complejas, lo que a veces da lugar a malentendidos o sentimientos de aislamiento.

Sensibilidades sensoriales

Las diferencias en el procesamiento sensorial son frecuentes tanto en el autismo como en el TDAH. Las personas autistas pueden experimentar una mayor sensibilidad a los sonidos, las luces, las texturas o los olores, lo que provoca una sensaciu00f3n de abrumamiento. Tambiu00e9n pueden buscar estu00edmulos sensoriales especu00edficos.

Del mismo modo, las personas con TDAH pueden ser sensibles a los estu00edmulos sensoriales, y a veces buscan experiencias sensoriales intensas para ayudarse a concentrarse o regularse. Esto puede manifestarse como distracciu00f3n fu00e1cil por el ruido de fondo o la bu00fasqueda de movimiento.

Dificultades en las funciones ejecutivas

Las funciones ejecutivas son las habilidades mentales que nos ayudan a planificar, organizar, gestionar el tiempo y regular las emociones. Tanto el autismo como el TDAH afectan significativamente a estas habilidades.

Las personas pueden tener dificultades para iniciar tareas (iniciaciu00f3n), mantener la concentraciu00f3n, recordar instrucciones, gestionar sus emociones y realizar la transiciu00f3n entre actividades. Esto puede hacer que la vida diaria, la escuela y el trabajo resulten difu00edciles.

Comportamientos repetitivos e hiperfoco

Los comportamientos repetitivos, que se observan a menudo en el autismo, pueden incluir cosas como el aleteo de manos o una fuerte necesidad de rutina. En el TDAH, esto puede manifestarse como inquietud o movimientos nerviosos.

Un u00e1rea importante de coincidencia es el hiperfoco. Mientras que las personas autistas pueden concentrarse intensamente en intereses especu00edficos, las personas con TDAH tambiu00e9n pueden absortarse profundamente en actividades que consideran atractivas, a veces con exclusiu00f3n de todo lo demu00e1s, incluidas las necesidades bu00e1sicas de salud cerebral como comer o dormir. Esta concentraciu00f3n intensa puede ser tanto una fortaleza como un desafu00edo, segu00fan el contexto.

Diferencias clave entre el autismo y el TDAH

Aunque el TEA y el TDAH comparten algunos rasgos coincidentes, sus caracteru00edsticas principales y la forma en que se manifiestan pueden diferir significativamente.

Una de las principales diferencias radica en la naturaleza de las dificultades de interacciu00f3n social. En el TEA, las dificultades sociales suelen deberse a una diferencia fundamental en la reciprocidad socioemocional, como las dificultades para comprender o responder a las seu00f1ales sociales, compartir intereses o iniciar interacciones sociales.

Por otro lado, las personas con TDAH pueden tener dificultades en las interacciones sociales debido a la impulsividad, la falta de atenciu00f3n o la hiperactividad, lo que puede llevarlas a interrumpir a los demu00e1s, a tener dificultades para esperar su turno o a parecer que no escuchan. Estas dificultades sociales en el TDAH suelen ser secundarias a los su00edntomas principales del trastorno, mu00e1s que un du00e9ficit primario en la comprensiu00f3n social.

Otro punto de divergencia estu00e1 en la presentaciu00f3n de comportamientos repetitivos e intereses concentrados. Aunque ambas afecciones pueden implicar una concentraciu00f3n intensa, el tipo de concentraciu00f3n y la presencia de comportamientos repetitivos y restringidos (CRR) son mu00e1s caracteru00edsticos del TEA.

Estos CRR en el TEA pueden incluir intereses muy especu00edficos, insistencia en la monotonu00eda o movimientos motores repetitivos. En el TDAH, la concentraciu00f3n intensa, a menudo denominada hiperfoco, suele dirigirse hacia actividades que resultan muy estimulantes o atractivas para el individuo, y no suele ir acompau00f1ada de la misma gama de CRR que se observa en el TEA.

Los criterios de diagnu00f3stico tambiu00e9n destacan diferencias:

  • Diagnu00f3stico de TEA: Se basa en gran medida en du00e9ficits persistentes en la comunicaciu00f3n social y la interacciu00f3n social en mu00faltiples contextos, junto con patrones restringidos y repetitivos de comportamiento, intereses o actividades.

  • Diagnu00f3stico de TDAH: Se centra en patrones persistentes de inatenciu00f3n y/o hiperactividad-impulsividad que interfieren con el funcionamiento o el desarrollo.

Ademu00e1s, aunque las sensibilidades sensoriales son comunes en ambos, los patrones especu00edficos pueden variar. Una persona con TEA puede experimentar una sobrecarga sensorial o una hiporresponsividad de formas mu00e1s profundas o generalizadas, lo que afecta a su funcionamiento diario en diversas modalidades sensoriales. Las personas con TDAH tambiu00e9n pueden tener sensibilidades sensoriales, pero a veces estas pueden estar vinculadas a sus dificultades de atenciu00f3n o inquietud, por ejemplo, al distraerse fu00e1cilmente con el ruido de fondo.

Es importante tener en cuenta que un diagnu00f3stico formal de neurociencia requiere una evaluaciu00f3n exhaustiva por parte de profesionales cualificados. Esta evaluaciu00f3n suele implicar la recopilaciu00f3n de un historial detallado del desarrollo, la observaciu00f3n directa y escalas de calificaciu00f3n estandarizadas cumplimentadas por los padres, los profesores y la propia persona, si procede. El proceso de diagnu00f3stico tiene como objetivo diferenciar entre las dos afecciones e identificar cualquier diagnu00f3stico concomitante.

Diagnu00f3stico y evaluaciu00f3n de afecciones superpuestas

Averiguar si alguien tiene tanto autismo como TDAH puede ser un poco complicado. Durante mucho tiempo, los mu00e9dicos pensaron que solo se podu00eda tener una u otra. Pero ahora sabemos que eso no es cierto, y el manual oficial de diagnu00f3stico, el DSM-5, cambiu00f3 en 2013 para permitir ambos diagnu00f3sticos. Esto significa que los profesionales tienen que examinar el caso mu00e1s detenidamente.

Obtener una imagen clara suele implicar varios pasos:

  • Recopilaciu00f3n de informaciu00f3n: Se empieza hablando con la persona evaluada y a menudo con sus familiares o contactos cercanos. Se le preguntaru00e1 sobre una amplia gama de comportamientos y experiencias, desde la primera infancia hasta el presente. Esto ayuda a construir un historial.

  • Uso de herramientas estandarizadas: Los profesionales utilizan cuestionarios y escalas de calificaciu00f3n especu00edficos diseu00f1ados para identificar rasgos tanto del autismo como del TDAH. Estas herramientas ayudan a cuantificar los su00edntomas y a compararlos con los criterios establecidos. Algunas de las mu00e1s comunes son la Escala de Observaciu00f3n para el Diagnu00f3stico del Autismo (ADOS) para el autismo y las Escalas de Calificaciu00f3n de Conners para el TDAH.

  • Observaciu00f3n del comportamiento: La observaciu00f3n directa de la persona en diferentes entornos puede aportar informaciu00f3n valiosa. Esto puede ocurrir durante la propia evaluaciu00f3n o a travu00e1s de informes de la escuela o el trabajo.

  • Revisiu00f3n del historial: Es importante revisar el historial de desarrollo, los expedientes escolares y cualquier evaluaciu00f3n anterior. Esto ayuda a realizar un seguimiento de cu00f3mo se han presentado los su00edntomas a lo largo del tiempo.

Es importante seu00f1alar que la superposiciu00f3n entre el autismo y el TDAH es un u00e1rea compleja, y la investigaciu00f3n continu00faa. Debido a esto, diferentes estudios informan de tasas variables de coocurrencia.

Por ejemplo, algunas investigaciones sugieren que un porcentaje significativo de niu00f1os autistas tambiu00e9n cumplen los criterios del TDAH, mientras que una parte notable de los niu00f1os con TDAH muestran rasgos autistas. Los estudios genu00e9ticos tambiu00e9n apuntan a influencias compartidas entre ambas afecciones.

Estrategias de apoyo y manejo del autismo y el TDAH

A la hora de apoyar a pacientes con autismo y TDAH concomitantes, un enfoque personalizado y holu00edstico es fundamental. El objetivo debe centrarse en comprender y trabajar con el perfil neurodivergente u00fanico de la persona, en lugar de intentar adaptarlo a las expectativas neurotu00edpicas. Esto significa reconocer y respetar su identidad a lo largo de todo el proceso.

Varias estrategias pueden resultar beneficiosas:

  • Adaptaciones ambientales: Es importante modificar el entorno para adaptarlo a las necesidades sensoriales. Esto puede incluir facilitar el acceso a espacios tranquilos, permitir el uso de auriculares con cancelaciu00f3n de ruido o ajustar la iluminaciu00f3n para reducir la sobreestimulaciu00f3n. Crear rutinas y estructuras predecibles tambiu00e9n puede ayudar a gestionar las dificultades de las funciones ejecutivas.

  • Apoyo a las funciones ejecutivas: Para las dificultades con la organizaciu00f3n, la planificaciu00f3n y la gestiu00f3n del tiempo, se pueden emplear herramientas y tu00e9cnicas especu00edficas. Esto podru00eda incluir horarios visuales, estrategias de desglose de tareas y ayudas externas para la memoria y la organizaciu00f3n.

  • Intervenciones terapu00e9uticas y mu00e9dicas: Para los su00edntomas del TDAH, la medicaciu00f3n puede ser una herramienta u00fatil para algunos pacientes, ya que puede mejorar la concentraciu00f3n y reducir la distracciu00f3n. Es importante analizar todas las opciones disponibles con un profesional sanitario, teniendo en cuenta que las personas autistas pueden tener sensibilidades diferentes a la medicaciu00f3n. Las terapias de conversaciu00f3n y el asesoramiento tambiu00e9n pueden proporcionar estrategias para gestionar las tareas cotidianas y mejorar la regulaciu00f3n emocional.

  • Aprovechamiento de las fortalezas: Es fundamental identificar y aprovechar las fortalezas e intereses de la persona. Muchas personas con autismo y TDAH poseen una gran creatividad, una concentraciu00f3n intensa en intereses especu00edficos y habilidades u00fanicas para la resoluciu00f3n de problemas. Incorporar estas fortalezas en la vida diaria y en el aprendizaje puede resultar muy motivador y eficaz.

  • Comunidad y conexiu00f3n: Conectar con otras personas que comparten experiencias similares puede proporcionar un apoyo significativo. Las comunidades en lu00ednea, los grupos de apoyo y las plataformas de redes sociales pueden ofrecer un espacio para el aprendizaje compartido y el entendimiento mutuo.

Vivir bien con autismo y TDAH concomitantes

Vivir con autismo y TDAH, a lo que a veces se denomina AuDHD, presenta un conjunto de experiencias u00fanicas. Es una situaciu00f3n en la que los rasgos de ambas afecciones pueden interactuar, a veces de formas que parecen contradictorias.

Por ejemplo, una persona puede desear profundamente la estructura y la rutina, un rasgo autista comu00fan, y al mismo tiempo experimentar el impulso de novedad y estimulaciu00f3n provocado por el TDAH, lo que genera un conflicto interno. Esto puede manifestarse como una lucha entre querer planificar meticulosamente una actividad y luego perder el interu00e9s ru00e1pidamente, o llegar a estar tan absorto en un interu00e9s especial que se descuidan necesidades bu00e1sicas como comer o dormir.

Un tratamiento eficaz suele implicar un enfoque polifacu00e9tico adaptado a las necesidades especu00edficas de la persona. Esto significa reconocer que las estrategias que funcionan para una persona pueden no funcionar para otra, aunque compartan los mismos diagnu00f3sticos.

Avanzar con comprensiu00f3n

Asu00ed pues, hemos hablado de cu00f3mo el autismo y el TDAH suelen presentarse juntos. En realidad no es una sorpresa si se observan las investigaciones; hay mucha superposiciu00f3n en la genu00e9tica y en el funcionamiento del cerebro en ambos casos. Esto significa que, para muchas personas, no se trata de problemas independientes sino de dos partes de lo que son.

Comprender esta conexiu00f3n, a la que a veces se llama AuDHD, es muy importante. Nos ayuda a ver por quu00e9 algunas personas pueden sentirse arrastradas en diferentes direcciones o experimentar las cosas con mu00e1s intensidad.

A medida que aprendamos mu00e1s, el objetivo seru00e1 mejorar el apoyo a todo el mundo, aseguru00e1ndonos de que reciben la ayuda adecuada y de que se sienten comprendidos. Es un panorama complejo, pero si mantenemos abierta la conversaciu00f3n y nos fijamos en la ciencia, podemos acercarnos a ese objetivo.

Referencias

  1. Cervin, M. (2023). Signos del desarrollo del TDAH y el autismo: una investigaciu00f3n prospectiva en 3623 niu00f1os. European child & adolescent psychiatry, 32(10), 1969-1978. https://doi.org/10.1007/s00787-022-02024-4

  2. Rong, Y., Yang, C. J., Jin, Y., & Wang, Y. (2021). Prevalencia del trastorno por du00e9ficit de atenciu00f3n con hiperactividad en personas con trastorno del espectro autista: un metanu00e1lisis. Research in Autism Spectrum Disorders, 83, 101759. https://doi.org/10.1016/j.rasd.2021.101759

Preguntas frecuentes

u00bfQuu00e9 es el AuDHD?

AuDHD es un tu00e9rmino que muchas personas utilizan cuando tienen autismo y TDAH. Es una forma de describir la experiencia de tener rasgos de ambas afecciones. No es un tu00e9rmino mu00e9dico oficial, pero lo utilizan habitualmente las comunidades de autismo y TDAH.

u00bfPor quu00e9 suelen darse juntos el autismo y el TDAH?

Los cientu00edficos creen que el autismo y el TDAH podru00edan compartir algunas causas comunes, especialmente en nuestros genes. Piense en ello como tener algunos de los mismos componentes bu00e1sicos en su ADN que pueden dar lugar a cualquiera de las dos afecciones, o a ambas. Ademu00e1s, las partes del cerebro que controlan aspectos como la atenciu00f3n y las habilidades sociales podru00edan funcionar de forma similar en las personas que presentan tanto autismo como TDAH.

u00bfSe puede diagnosticar a alguien de autismo y TDAH a la vez?

Su00ed, durante mucho tiempo los mu00e9dicos pensaron que solo se podu00eda tener una u otra. Pero desde 2013, las directrices mu00e9dicas permiten diagnosticar a las personas con autismo y TDAH. Esto significa que los profesionales ahora pueden reconocer y apoyar a las personas que muestran signos de ambos.

u00bfQuu00e9 tan comu00fan es la superposiciu00f3n de autismo y TDAH?

Es bastante comu00fan. Los estudios demuestran que un nu00famero significativo de personas diagnosticadas de autismo tambiu00e9n cumplen los criterios del TDAH. Del mismo modo, muchas personas con TDAH muestran rasgos comu00fanmente asociados con el autismo. Las cifras exactas pueden variar en funciu00f3n del estudio, pero estu00e1 claro que estas afecciones suelen ir de la mano.

u00bfCuu00e1les son algunos de los rasgos compartidos entre el autismo y el TDAH?

Las personas que presentan autismo y TDAH pueden tener dificultades con la comunicaciu00f3n social, presentar sensibilidades a los sonidos o a las luces (problemas sensoriales), tener dificultades para organizar las tareas y gestionar el tiempo (dificultades en las funciones ejecutivas) y, a veces, concentrarse profundamente en intereses especu00edficos (hiperfoco).

u00bfCu00f3mo se puede saber si alguien tiene autismo y TDAH?

Puede ser complicado porque algunos rasgos se superponen. Por ejemplo, una persona con TDAH puede buscar nuevas experiencias, mientras que una persona con autismo puede preferir las rutinas. Pero una persona con AuDHD puede sentirse arrastrada en ambas direcciones, deseando la novedad pero necesitando tambiu00e9n una estructura, o encontrando las situaciones sociales interesantes a la par que abrumadoras.

u00bfQuu00e9 ocurre si alguien sospecha que tiene autismo y TDAH?

Si cree que puede tener autismo y TDAH, el mejor paso siguiente es hablar con un mu00e9dico o un profesional de la salud mental. Ellos pueden realizar pruebas y evaluaciones especiales para determinar si presenta una o ambas afecciones. Obtener un diagnu00f3stico adecuado es importante para comprenderse mejor a uno mismo y encontrar el apoyo adecuado.

u00bfCu00f3mo pueden los padres o los profesores apoyar a un niu00f1o con autismo y TDAH?

Apoyar a un niu00f1o con ambas afecciones implica comprender sus necesidades mu00e1s exclusivas. Esto puede significar crear rutinas predecibles pero tambiu00e9n permitir cierta flexibilidad, ayudarle a gestionar los estu00edmulos sensoriales, proporcionarle instrucciones claras y encontrar formas de canalizar su intensa concentraciu00f3n hacia actividades positivas. Tambiu00e9n es fundamental colaborar estrechamente con la escuela del niu00f1o y con los profesionales sanitarios.

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Christian Burgos

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