La enfermedad de Huntington, una afección que afecta al cerebro, es una enfermedad compleja. Está causada por una alteración en nuestros genes, que provoca un deterioro en la forma en que el cerebro controla el movimiento.
Este artículo explorará el papel del cerebro en esta enfermedad, cómo el problema genético desordena las cosas y lo que estamos aprendiendo sobre cómo tratarla.
¿Dónde se origina la corea de Huntington en el cerebro?
¿Cuál es el papel de los ganglios basales en el control del movimiento?
El cerebro es un órgano complejo y, cuando se trata de controlar nuestros movimientos, un conjunto específico de estructuras llamado los ganglios basales desempeña un papel protagónico.
Piense en los ganglios basales como el sofisticado centro de mando del cerebro para todo, desde dar un simple paso hasta realizar una danza compleja. Estas estructuras se encuentran en lo profundo del cerebro y están formadas por varios núcleos interconectados.
No envían señales directamente a nuestros músculos, pero actúan como intermediarios cruciales, refinando y coordinando las órdenes motoras que se originan en otro lugar.
¿Cómo equilibran el movimiento las vías directa e indirecta?
Dentro de los ganglios basales, el control del movimiento se gestiona mediante circuitos intrincados. Dos vías principales, a menudo denominadas vía directa e indirecta, trabajan en oposición para afinar nuestras acciones.
La vía directa, por lo general, facilita el movimiento, esencialmente diciéndole al cuerpo "adelante". Por el contrario, la vía indirecta actúa como un freno, inhibiendo los movimientos no deseados y ayudando a mantener un movimiento suave y controlado.
Este delicado equilibrio entre excitación e inhibición es absolutamente vital para un movimiento fluido y con propósito. Cuando este sistema se altera, como se ve en las afecciones cerebrales como la corea de Huntington, el resultado puede ser movimientos incontrolados e involuntarios.
Cómo la mutación de huntingtina altera el control del movimiento
¿Por qué la vía indirecta de "detención" es selectivamente vulnerable?
En la enfermedad de Huntington, la mutación genética en el gen huntingtina da lugar a una proteína huntingtina defectuosa. Esta proteína anormal es particularmente tóxica para tipos específicos de neuronas dentro de los ganglios basales.
La investigación en neurociencia indica que las neuronas que forman la vía indirecta se ven afectadas de manera desproporcionada. Estas neuronas son más sensibles al daño causado por la proteína huntingtina mutante, lo que conduce a su disfunción y eventual muerte.
¿Cómo conduce una vía indirecta dañada a un exceso de movimiento?
Cuando la vía indirecta, el sistema de "detención" del cerebro, se daña en la enfermedad de Huntington, su capacidad para suprimir movimientos no deseados se ve significativamente afectada. Con los "frenos" debilitados, se pierde la inhibición sobre el tálamo.
Esta desinhibición permite una señalización excesiva hacia la corteza motora, lo que da lugar a movimientos involuntarios, bruscos y excesivos característicos de la corea. Es como si los mecanismos naturales de control del cuerpo para detener o ralentizar los movimientos ya no funcionaran de forma eficaz.
¿Qué papel desempeña la dopamina en la intensificación de la corea?
La dopamina, un neurotransmisor involucrado en el movimiento, la recompensa y otras funciones, desempeña un papel complejo en la enfermedad de Huntington. Aunque todavía se están estudiando los mecanismos exactos, se entiende que la dopamina puede exacerbar los efectos de la vía indirecta dañada.
En el contexto de una señal de "detención" debilitada, la dopamina puede amplificar aún más las señales excitadoras, lo que lleva a una manifestación más pronunciada y grave de la corea. Esta interacción pone de relieve cómo distintos sistemas neuroquímicos pueden interactuar para producir los síntomas observables de la enfermedad.
¿Cómo progresa el daño celular hasta convertirse en síntomas visibles?
¿Cómo causa la proteína huntingtina mutante la disfunción neuronal?
La raíz de la enfermedad de Huntington reside en un cambio genético específico, una mutación en el gen huntingtina. Esta mutación hace que el cuerpo produzca una proteína huntingtina alterada.
En lugar de plegarse correctamente, esta proteína defectuosa tiende a agruparse dentro de las células cerebrales. Estos agregados de proteínas no son inofensivos; dañan activamente y pueden acabar destruyendo neuronas, particularmente las de los ganglios basales, que son vitales para controlar el movimiento.
Este daño celular altera las vías normales de comunicación dentro del cerebro, lo que conduce a los síntomas característicos de la enfermedad.
¿Por qué aparece la corea en la mediana edad y no antes?
Aunque la mutación genética está presente desde el nacimiento, los síntomas de la enfermedad de Huntington, incluida la corea, por lo general no se manifiestan hasta la edad adulta, normalmente entre los 30 y los 50 años.
Se cree que este retraso se debe a varios factores. En primer lugar, el cerebro tiene una notable capacidad de compensación. Durante años, las neuronas sanas pueden trabajar más para compensar el daño causado por la proteína mutante.
En segundo lugar, la acumulación de agregados proteicos tóxicos y la consiguiente disfunción neuronal es un proceso gradual. Se necesita tiempo para que ocurra suficiente daño en áreas cerebrales críticas antes de que los síntomas se vuelvan notorios.
Los mecanismos exactos que desencadenan este "inicio tardío" siguen siendo un área de investigación activa.
¿Por qué podría disminuir la corea en las etapas avanzadas de Huntington?
Puede parecer contradictorio, pero los movimientos involuntarios y bruscos de la corea a veces pueden disminuir o incluso desaparecer en las etapas muy tardías de la enfermedad de Huntington.
Esto no es una señal de mejoría. Más bien, refleja la degeneración generalizada y grave de las células cerebrales. A medida que se destruyen cada vez más neuronas en las vías de control motor, el cerebro pierde su capacidad para generar los movimientos excesivos e incontrolados característicos de la corea.
En estas etapas avanzadas, las personas pueden experimentar en cambio rigidez y una reducción significativa de todo movimiento, un estado conocido como acinesia, en lugar de los movimientos coreiformes más prominentes de etapas anteriores.
¿Cómo revela la electrofisiología la alteración funcional del cerebro?
¿Cómo se utiliza el EEG para medir la hiperexcitabilidad cortical?
Mientras que los modelos celulares y la imagen estructural revelan el deterioro físico de los ganglios basales, la electroencefalografía (EEG) ofrece a los investigadores una ventana en tiempo real al caos eléctrico resultante.
En la enfermedad de Huntington, la degradación de la vía indirecta de "detención" significa que la corteza cerebral ya no recibe las señales inhibitorias adecuadas. Con el EEG, los científicos pueden medir directamente esta consecuencia funcional observando signos de hiperexcitabilidad cortical.
Las grabaciones a menudo muestran un cerebro eléctricamente hiperactivo, que carece del amortiguamiento fisiológico normal necesario para suprimir movimientos involuntarios espontáneos no deseados como la corea. Esto proporciona una firma funcional medible a gran escala que conecta la patología celular con los síntomas visibles.
¿Cómo rastrean los investigadores los cambios en las redes y la conectividad cerebrales?
Más allá de medir la excitabilidad cortical general, los investigadores utilizan el EEG para seguir cómo se desregula la comunicación entre regiones distintas del cerebro.
El cerebro depende de oscilaciones eléctricas sincronizadas para transferir información de manera eficiente entre distintas redes neuronales. En las personas con enfermedad de Huntington, el análisis funcional del EEG demuestra que estas delicadas redes de señalización con frecuencia se desincronizan.
Al mapear estos patrones alterados de conectividad, los investigadores pueden visualizar cómo el impacto físico de la enfermedad se expande desde los ganglios basales, alterando la comunicación cortical a gran escala y contribuyendo tanto a los complejos síntomas motores como a los cambios cognitivos asociados con la afección.
¿Cuál es el impacto potencial de los biomarcadores de EEG para la investigación futura?
Debido a que el EEG proporciona una medida directa y no invasiva de la función neural, los científicos están investigando activamente su potencial para generar biomarcadores fiables de la enfermedad de Huntington.
El objetivo científico es identificar firmas eléctricas específicas y cuantificables que se correlacionen de manera consistente con la progresión de la corea o el deterioro neural. Si se validan, estos biomarcadores objetivos de EEG podrían utilizarse en ensayos clínicos para medir si un fármaco neuroprotector experimental o una terapia génica están estabilizando con éxito la actividad funcional del cerebro antes de que cambien los síntomas físicos visibles.
Sin embargo, es crucial reconocer que esto sigue siendo un área activa y en curso de investigación; actualmente, el EEG se utiliza principalmente para estudiar los mecanismos de la enfermedad de Huntington en entornos de investigación, en lugar de servir como herramienta diagnóstica o de seguimiento estándar en la práctica clínica rutinaria.
¿Cómo funcionan los tratamientos dirigidos para la corea?
Aunque todavía no existe una cura para la enfermedad de Huntington, la ciencia médica ha avanzado en el manejo de sus síntomas, especialmente los movimientos involuntarios conocidos como corea.
La atención se centra en comprender cómo la proteína huntingtina defectuosa altera las vías cerebrales y luego encontrar formas de reequilibrar esos sistemas.
¿Cómo reequilibran los inhibidores de VMAT2 el sistema de dopamina?
Un enfoque implica medicamentos que actúan sobre la forma en que se maneja la dopamina, un mensajero químico clave en el cerebro. La dopamina desempeña un papel en el movimiento, pero una cantidad excesiva o un desequilibrio en su señalización puede empeorar la corea en la enfermedad de Huntington.
Aquí es donde entran en juego fármacos como la tetrabenazina y la deutetrabenazina. Actúan afectando a una proteína llamada transportador vesicular de monoaminas 2 (VMAT2).
Papel de VMAT2: Esta proteína se encuentra en el cerebro y ayuda a empaquetar neurotransmisores, como la dopamina, en vesículas para su almacenamiento y liberación. Piense en ella como un muelle de carga para estos mensajeros químicos.
Inhibición de VMAT2: Al inhibir VMAT2, estos medicamentos reducen la cantidad de dopamina que se libera en las vías de señalización del cerebro. Esto no elimina la dopamina, pero ayuda a disminuir su actividad, lo que puede reducir los movimientos excesivos asociados con la corea.
Acto de reequilibrio: El objetivo es restablecer un nivel más equilibrado de señalización de dopamina, reduciendo así la hiperactividad en los circuitos cerebrales que conduce a los movimientos coreiformes. Es una forma de bajar suavemente el volumen de ciertas señales neuronales que se han vuelto demasiado fuertes debido a la enfermedad.
¿Cuáles son las direcciones actuales de la investigación más allá del manejo de los síntomas?
Más allá de controlar la corea, la investigación avanza para abordar las causas fundamentales de la enfermedad de Huntington y explorar otras estrategias terapéuticas. El objetivo final es ralentizar o detener la progresión de la enfermedad en sí, no solo sus manifestaciones externas.
Silenciamiento génico: Algunas investigaciones prometedoras implican intentar reducir la producción de la proteína huntingtina tóxica. Técnicas como el silenciamiento génico buscan interferir con las instrucciones genéticas que conducen a la creación de la proteína defectuosa.
Neuroprotección: Otra área de enfoque es proteger las neuronas vulnerables al daño en la enfermedad de Huntington. Los investigadores están estudiando compuestos que podrían proteger estas células cerebrales de los efectos tóxicos de la proteína huntingtina mutante.
Restauración de la función de las vías: También se están realizando esfuerzos para encontrar formas de reparar o restaurar la función de las vías directa e indirecta alteradas en los ganglios basales. Esto podría implicar terapias que ayuden a que los circuitos cerebrales vuelvan a funcionar de manera más eficiente.
Ensayos clínicos: Muchas de estas aproximaciones innovadoras se están evaluando en ensayos clínicos. Participar en estos estudios, cuando corresponda, puede ofrecer acceso a tratamientos de vanguardia y contribuir a una mayor comprensión de la enfermedad de Huntington para las generaciones futuras.
¿Qué depara el futuro para la investigación de la enfermedad de Huntington?
Así que la enfermedad de Huntington es dura, sin duda. Está causada por un fallo en nuestros genes, específicamente en una parte del cromosoma 4 que se repite demasiadas veces. Esto da lugar a una proteína defectuosa que altera las células cerebrales, causando esos movimientos bruscos, problemas de pensamiento y cambios de humor de los que hemos hablado.
Aunque aún no existe cura, y se hereda de una manera que significa que si uno de los padres la tiene hay un 50/50 de probabilidad de que su hijo también la tenga, todavía hay esperanza. Los investigadores están trabajando duro en nuevos tratamientos, y los médicos pueden ayudar a controlar los síntomas para mejorar la vida de las personas afectadas y de sus familias.
Es una enfermedad compleja, pero comprender la base genética es un gran paso para encontrar formas de ayudar.
Referencias
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Preguntas frecuentes
¿Qué significa "corea" en la corea de Huntington?
La palabra "corea" proviene de una palabra griega que significa "danza". Se usa porque uno de los principales síntomas son movimientos involuntarios, bruscos o retorcidos que pueden parecer un poco como bailar. Estos movimientos no están controlados por la persona.
¿Cómo conduce el cambio genético a movimientos incontrolados?
La proteína huntingtina defectuosa daña vías específicas en los ganglios basales que ayudan a controlar el movimiento. Una vía importante, a menudo llamada vía de "detención", se debilita. Cuando esta vía no puede decirle eficazmente al cuerpo que deje de moverse, el resultado son los movimientos excesivos e incontrolados que se observan en la corea.
¿Cuáles son los primeros signos de la enfermedad de Huntington?
A menudo, los primeros signos no son problemas de movimiento evidentes. Las personas pueden notar cambios en su estado de ánimo, como volverse más irritables o deprimidas, o tener problemas para concentrarse o tomar decisiones. A veces, pequeños movimientos bruscos en las manos o la cara son los primeros signos físicos.
¿A qué edad suelen empezar los síntomas de la enfermedad de Huntington?
Por lo general, los síntomas comienzan a aparecer cuando las personas tienen entre 30 y 50 años. Sin embargo, en algunos casos, especialmente en una forma llamada enfermedad de Huntington juvenil, los síntomas pueden comenzar mucho antes, incluso antes de los 20 años.
¿Por qué aparecen los síntomas en la mediana edad y no antes?
El daño cerebral causado por la proteína huntingtina defectuosa ocurre gradualmente a lo largo de muchos años. Se necesita tiempo para que suficientes células cerebrales se vean afectadas antes de que comiencen a aparecer síntomas notables, por lo general en la edad adulta.
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