Diseño de una interfaz cerebro-computadora utilizando auriculares EMOTIV y lenguajes de programación
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Resumen:
En este artículo, exploramos el auricular bio-sensorial EMOTIV EPOC+ en el contexto de las interfaces cerebro-computadora que registran las señales cerebrales y las convierten en pulsaciones de teclas. Reforzados por constructos de lenguaje de programación, estas señales pudieron activar los movimientos del robot pinzón y encender objetos de bombilla. La observación y el análisis de nuestros estudios de caso utilizando sujetos humanos con estas interfaces cerebro-computadora muestra dos problemas: la frustración del sujeto y el tiempo que lleva aprender a entrenar el dispositivo. Se deberían realizar más experimentos en el futuro con diferentes tipos de dispositivos para explorar la coincidencia entre las señales cerebrales y las acciones reales. Además, investigar la experiencia de los usuarios al aprender a diseñar y desarrollar las interfaces cerebro-computadora.
Resumen:
En este artículo, exploramos el auricular bio-sensorial EMOTIV EPOC+ en el contexto de las interfaces cerebro-computadora que registran las señales cerebrales y las convierten en pulsaciones de teclas. Reforzados por constructos de lenguaje de programación, estas señales pudieron activar los movimientos del robot pinzón y encender objetos de bombilla. La observación y el análisis de nuestros estudios de caso utilizando sujetos humanos con estas interfaces cerebro-computadora muestra dos problemas: la frustración del sujeto y el tiempo que lleva aprender a entrenar el dispositivo. Se deberían realizar más experimentos en el futuro con diferentes tipos de dispositivos para explorar la coincidencia entre las señales cerebrales y las acciones reales. Además, investigar la experiencia de los usuarios al aprender a diseñar y desarrollar las interfaces cerebro-computadora.
Resumen:
En este artículo, exploramos el auricular bio-sensorial EMOTIV EPOC+ en el contexto de las interfaces cerebro-computadora que registran las señales cerebrales y las convierten en pulsaciones de teclas. Reforzados por constructos de lenguaje de programación, estas señales pudieron activar los movimientos del robot pinzón y encender objetos de bombilla. La observación y el análisis de nuestros estudios de caso utilizando sujetos humanos con estas interfaces cerebro-computadora muestra dos problemas: la frustración del sujeto y el tiempo que lleva aprender a entrenar el dispositivo. Se deberían realizar más experimentos en el futuro con diferentes tipos de dispositivos para explorar la coincidencia entre las señales cerebrales y las acciones reales. Además, investigar la experiencia de los usuarios al aprender a diseñar y desarrollar las interfaces cerebro-computadora.