Es bastante común que las personas noten que la dislexia y el TDAH parecen aparecer juntos con frecuencia. Podrías preguntarte si hay una razón para eso, y estarías en lo cierto al preguntar. Resulta que la forma en que están conectados algunos cerebros puede hacer que sea más probable tener ambos desafíos.
Este artículo investiga por qué la dislexia y el TDAH a menudo van de la mano, explorando las conexiones cerebrales que podrían explicar su superposición.
¿Con qué frecuencia ocurren juntos la dislexia y el TDAH?
Es bastante común que las personas noten que la dislexia y el TDAH parecen aparecer juntos. Este es un patrón que los investigadores llaman comorbilidad. Cuando dos o más condiciones ocurren al mismo tiempo con más frecuencia de lo que se esperaría por casualidad, decimos que son comórbidas.
Para la dislexia y el TDAH, esta superposición es significativa, con estimaciones que sugieren que un porcentaje sustancial de individuos con una condición también cumple con los criterios para la otra. Esta concurrencia significa que los desafíos que enfrenta alguien con dislexia y TDAH pueden ser más complejos que lidiar solo con un trastorno cerebral.
Por ejemplo, las dificultades con la atención, que son centrales en el TDAH, pueden hacer que las dificultades de lectura de la dislexia sean aún más difíciles de manejar. Por el contrario, el esfuerzo necesario para descifrar palabras en dislexia puede agotar los recursos cognitivos, impactando potencialmente el enfoque y el control de impulsos, que son áreas clave afectadas por el TDAH.
¿Qué es un perfil de riesgo compartido en el contexto de la dislexia y el TDAH?
Cuando los científicos hablan de un "perfil de riesgo compartido," están analizando los factores subyacentes que podrían hacer que alguien sea más propenso a desarrollar tanto dislexia como TDAH.
Piénsalo como una predisposición. Las investigaciones señalan cada vez más influencias genéticas compartidas como un contribuyente importante a esta superposición. Esto significa que ciertos genes podrían jugar un papel en el desarrollo de ambas condiciones.
Más allá de la genética, también hay evidencia de factores neuropsicológicos compartidos. Estas son diferencias en cómo funciona el cerebro que pueden afectar tanto la lectura como la atención. Por ejemplo, muchas personas con dislexia o TDAH, o ambas, muestran dificultades con la velocidad de procesamiento: qué tan rápidamente pueden asimilar y entender la información.
De manera similar, los desafíos con la memoria de trabajo, que es como el bloc de notas temporal del cerebro para retener y manipular información, son comunes a ambas condiciones. Estas debilidades cognitivas superpuestas crean un terreno fértil para que tanto la dislexia como el TDAH se manifiesten.
¿Cómo influyen los factores genéticos y ambientales en ambas condiciones?
A nivel genético, los estudios neurocientíficos que utilizan grandes conjuntos de datos han identificado variantes genéticas específicas asociadas con tanto la dislexia como el TDAH, como KIAA0319 y DCDC2. Estos hallazgos respaldan fuertemente la idea de que hay vías genéticas compartidas que influyen en el desarrollo de estos rasgos neurodesarrollamentales.
En el lado ambiental, aunque se entiende menos en comparación con la genética, los factores durante el desarrollo también podrían desempeñar un papel. Estos podrían incluir exposiciones prenatales o experiencias tempranas de vida que interactúan con la composición genética de un individuo.
¿Qué sistemas cerebrales son compartidos entre la dislexia y el TDAH?
Cuando observamos las diferencias cerebrales asociadas con la dislexia y el TDAH, no siempre es una imagen clara de sistemas completamente separados. Aunque la investigación ha señalado áreas específicas para cada condición, hay un creciente interés en cómo ciertas regiones del cerebro podrían estar involucradas en ambas.
Una de esas regiones involucra el caudado derecho. Estos son caminos relacionados con correlatos cognitivos compartidos en funciones ejecutivas y/o aprendizaje procedimental.
Esto sugiere que mientras el TDAH y la dislexia usualmente afectan diferentes redes cerebrales (redes de atención vs. redes de lenguaje), comparten un déficit estructural común en esta área específica. Esta superposición explica por qué la comorbilidad es tan común; un déficit aquí impacta múltiples funciones descendentes.
¿Por qué las diferencias cerebrales compartidas resultan en síntomas superpuestos?
Tiene sentido que si ciertos sistemas cerebrales están involucrados tanto en la dislexia como en el TDAH, los síntomas asociados con esos sistemas también se superpongan.
Por ejemplo, las dificultades con la memoria de trabajo, que depende en gran medida de las redes fronto-estriatales, pueden dificultar recordar instrucciones, seguir direcciones en varios pasos o mantener lo que acabas de leer. Esto puede manifestarse como falta de atención en el TDAH y también contribuir a problemas de comprensión de lectura en la dislexia.
De manera similar, los desafíos con el control inhibitorio, otra función vinculada a estos circuitos, pueden conducir a la impulsividad en el TDAH. En el contexto de la lectura, esto podría parecerse a apresurarse en un texto, saltarse palabras o tener dificultades para resistir la tentación de cambiar a una actividad más interesante.
El cerebelo y la automatización de habilidades
¿Cómo afecta el cerebelo a la automatización de habilidades?
El cerebelo, a menudo considerado solo como la parte del cerebro para el movimiento y el equilibrio, juega un papel en cómo aprendemos y automatizamos habilidades, no solo físicas, sino también cognitivas.
Piensa en aprender a andar en bicicleta. Al principio, requiere mucha concentración. Tienes que pensar en cada pequeño movimiento.
Pero con la práctica, se vuelve automático. No tienes que pensar conscientemente en pedalear o dirigir. El cerebelo es clave en este proceso de automatización de habilidades.
¿Por qué es la automaticidad de la lectura un desafío específico en la dislexia?
Para las personas con dislexia, este proceso de hacer que la lectura sea automática puede ser difícil. La lectura involucra muchas habilidades, como reconocer letras, pronunciar palabras y entender el significado.
Cuando estas habilidades no se vuelven automáticas, la lectura puede parecer una lucha constante. Cada palabra podría requerir mucho esfuerzo para ser descifrada, lo que resta capacidad para entender lo que se está leyendo.
Las investigaciones sugieren que las diferencias en ciertas partes del cerebelo podrían estar vinculadas a estas dificultades en la automaticidad de la lectura.
¿Cómo está involucrado el cerebelo en la regulación y la temporización en el TDAH?
En el TDAH, los desafíos con la temporización, la coordinación y la autorregulación son comunes. Estas también son áreas donde está involucrado el cerebelo.
El cerebelo ayuda a coordinar acciones y procesos, y se cree que contribuye a la capacidad del cerebro para gestionar la atención y los impulsos. Cuando este sistema no funciona con fluidez, puede llevar a dificultades para mantenerse enfocado, controlar comportamientos impulsivos y gestionar tareas que requieren un esfuerzo sostenido.
¿Qué es el aprendizaje procedimental y cómo se relaciona con estas condiciones?
El aprendizaje procedimental es el tipo de aprendizaje que lleva a habilidades automáticas. Se trata de aprender 'cómo' hacer algo a través de la práctica, en lugar de aprender hechos. Los estudios han demostrado que las personas con dislexia pueden tener dificultades con el aprendizaje procedimental.
De manera similar, hay evidencia que sugiere que los individuos con TDAH también podrían experimentar desafíos en esta área. Cuando el aprendizaje procedimental está deteriorado, puede impactar el desarrollo de habilidades automáticas necesarias tanto para tareas relacionadas con la lectura como la atención.
Esta superposición en las dificultades de aprendizaje procedimental podría ser un factor significativo en por qué la dislexia y el TDAH a menudo aparecen juntos.
La función ejecutiva como una debilidad cognitiva compartida
¿Qué es la memoria de trabajo y por qué es importante para el aprendizaje?
Una parte clave de la función ejecutiva es la memoria de trabajo. Esta es la capacidad de retener información en la mente y utilizarla durante cortos períodos.
Para la lectura, la memoria de trabajo es necesaria para recordar el principio de una oración mientras se procesa el final, o para combinar sonidos y formar una palabra. Para la atención, ayuda a mantenernos enfocados en una tarea al mantener alejadas las distracciones y retener información relevante.
En la dislexia, los desafíos con la memoria de trabajo pueden hacer más difícil descifrar palabras, entender oraciones y seguir instrucciones. En el TDAH, los problemas de memoria de trabajo pueden afectar la capacidad de mantener la atención, resistir distracciones y organizar pensamientos, lo que a su vez impacta la lectura y otras tareas académicas.
¿Cómo asiste el bucle fonológico en la lectura y el decodificación?
Dentro de la memoria de trabajo, un componente específico llamado el bucle fonológico es particularmente relevante para la lectura. Este sistema es responsable de retener y manipular información basada en el habla. Es lo que nos permite "escuchar" mentalmente palabras y sonidos, lo cual es vital para pronunciar palabras desconocidas y para la fluidez de la lectura.
Las dificultades con el bucle fonológico son una característica bien documentada de la dislexia. Esto puede llevar a problemas con:
Conciencia fonológica: Reconocimiento y manipulación de los sonidos en palabras habladas.
Nombramiento rápido: Identificación rápida de símbolos o palabras familiares.
Memoria de trabajo verbal: Retención y recuerdo de secuencias de sonidos o palabras.
Estos desafíos interfieren directamente con el proceso de aprender a leer y pueden hacer que la lectura se sienta como una tarea lenta y esforzada. Para las personas con TDAH, aunque el problema principal podría no ser el bucle fonológico en sí, las dificultades generales con la atención y la memoria de trabajo pueden interrumpir el uso efectivo de este sistema durante la lectura.
¿Cómo afecta el TDAH la gestión de la información y la función ejecutiva?
El TDAH se caracteriza por patrones persistentes de falta de atención y/o hiperactividad-impulsividad que interfieren con el funcionamiento o el desarrollo. Aunque no es solo un trastorno de la función ejecutiva, los déficits en la función ejecutiva son un componente central. En el TDAH, una persona a menudo tiene dificultades con:
Iniciar tareas: Empezar puede ser un obstáculo significativo.
Sostener el esfuerzo: Mantener el enfoque y la motivación con el tiempo, especialmente en tareas menos interesantes.
Organización: Mantener el control de materiales, pensamientos y horarios.
Gestión del tiempo: Estimar cuánto tiempo tomarán las tareas y cumplir con los plazos.
Regulación emocional: Manejar la frustración y la impulsividad.
Estas dificultades significan que incluso si una persona con TDAH tiene las habilidades básicas de lectura, pueden tener problemas para aplicarlas consistentemente debido a desafíos en la gestión de la tarea en sí. Por ejemplo, podrían perder su lugar con frecuencia, olvidar lo que acaban de leer o distraerse con otros pensamientos o estímulos.
¿Qué es la velocidad de procesamiento y cómo impacta la eficiencia cognitiva?
La velocidad de procesamiento se refiere a qué tan rápidamente una persona puede asimilar, entender y responder a la información. Es una medida de la eficiencia con la que funciona el cerebro.
La investigación indica que una velocidad de procesamiento más lenta puede estar presente tanto en la dislexia como en el TDAH. Esto significa que los individuos pueden tardar más en leer palabras, comprender textos o completar tareas que requieren un pensamiento rápido.
En la dislexia: Una velocidad de procesamiento más lenta puede contribuir a las dificultades de lectura, especialmente cuando se requiere un reconocimiento rápido de palabras y fluidez.
En el TDAH: Puede afectar la capacidad de mantenerse al día con instrucciones rápidas, participar en intercambios rápidos o completar tareas cronometradas.
Cuando la velocidad de procesamiento es lenta, puede exacerbar los desafíos relacionados con la memoria de trabajo y la atención.
Por ejemplo, si se tarda más en leer una oración, se utiliza más capacidad de memoria de trabajo solo para retener las partes iniciales, dejando menos capacidad para la comprensión. Esta superposición en debilidades cognitivas resalta por qué la dislexia y el TDAH tan a menudo aparecen juntos, creando un conjunto complejo de desafíos de aprendizaje y comportamiento.
¿Cuál es el pronóstico futuro para comprender los vínculos entre las condiciones?
El creciente cuerpo de investigación, particularmente los hallazgos recientes sobre factores genéticos compartidos, sugiere fuertemente que la dislexia y el TDAH no son condiciones aisladas, sino que comparten vías biológicas subyacentes.
Aunque los correlatos neurales exactos aún se están mapeando, con algunos estudios que muestran regiones cerebrales distintas involucradas y otros que apuntan a un posible solapamiento en áreas como el núcleo caudado, la conexión se está volviendo más clara.
Este entendimiento nos lleva más allá de simplemente manejar los síntomas hacia la apreciación de la compleja interacción de factores que contribuyen a estas diferencias de aprendizaje y atención. Al continuar explorando estas conexiones basadas en el cerebro, podemos allanar el camino hacia estrategias de apoyo más integradas y efectivas para la salud cerebral de individuos que navegaban tanto la dislexia como el TDAH.
Referencias
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Preguntas Frecuentes
¿Por qué a menudo ocurren juntas la dislexia y el TDAH?
La dislexia y el TDAH frecuentemente aparecen en la misma persona porque comparten algunas raíces comunes, especialmente en nuestros genes y en cómo está conectados nuestros cerebros.
¿Qué significa que la dislexia y el TDAH tengan un 'perfil de riesgo compartido'?
Un 'perfil de riesgo compartido' significa que ciertos factores, como genes específicos o diferencias cerebrales, pueden hacer que una persona sea más propensa a desarrollar tanto la dislexia como el TDAH. Es como tener un conjunto común de desafíos que aumentan la probabilidad de experimentar ambas condiciones.
¿Pueden los genes causar tanto dislexia como TDAH?
Sí, las investigaciones muestran que los genes juegan un papel importante. Los científicos han encontrado que ciertos genes pueden influir tanto en las habilidades de lectura como en las habilidades de atención. Esta conexión genética es una razón principal por la cual estas dos condiciones a menudo ocurren juntas.
¿Cómo se relacionan los sistemas cerebrales para la atención y la planificación con la lectura y el control de impulsos?
Ciertas partes del cerebro, particularmente aquellas que involucran atención y planificación, son cruciales para muchas tareas. Cuando estos sistemas no funcionan del todo bien, puede ser difícil concentrarse en la lectura, mantenerse organizado y controlar acciones impulsivas, afectando tanto a la dislexia como al TDAH.
¿La dislexia y el TDAH involucran similitudes en las diferencias cerebrales?
Aunque las diferencias cerebrales no son exactamente las mismas, hay mucho solapamiento. Algunas áreas del cerebro que son importantes para la atención y el procesamiento de la información están involucradas en ambas condiciones. Estas diferencias compartidas pueden conducir a retos similares, como la dificultad para concentrarse o entender instrucciones.
¿Qué es el cerebelo y cómo se relaciona con la dislexia y el TDAH?
El cerebelo es una parte del cerebro principalmente conocida por controlar el movimiento, pero también ayuda en la automatización de habilidades como la lectura. Cuando el cerebelo tiene dificultades, puede afectar lo fácil que la lectura se convierte en una habilidad fluida y también puede impactar la temporización y la coordinación, que son importantes para el TDAH.
¿Cómo pueden los problemas con el 'aprendizaje procedimental' afectar tanto a la dislexia como al TDAH?
El aprendizaje procedimental se trata de aprender cómo hacer cosas automáticamente, como montar en bicicleta o leer palabras. Si este proceso de aprendizaje es difícil, puede hacer que sea más difícil dominar habilidades como la lectura fluida (afectando la dislexia) y también puede estar asociado con las dificultades de automaticidad vistas en el TDAH.
¿Qué son las 'funciones ejecutivas' y por qué son un punto débil para las personas con dislexia y TDAH?
Las funciones ejecutivas son como el sistema de gestión del cerebro. Incluyen habilidades como recordar información (memoria de trabajo), mantenerse enfocado, y organizar pensamientos. Las personas con dislexia y TDAH a menudo tienen dificultades con estas habilidades, lo que afecta desde la comprensión lectora hasta la finalización de tareas.
¿Por qué es importante la 'velocidad de procesamiento' para tanto la dislexia como el TDAH?
La velocidad de procesamiento es qué tan rápido puede el cerebro asimilar, entender y responder a la información. Cuando la velocidad de procesamiento es lenta, puede hacer que la lectura se sienta como una lucha porque las palabras y las oraciones no se procesan lo suficientemente rápido. También puede dificultar mantener el ritmo en conversaciones o actividades rápidas, lo cual es común en el TDAH.
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